Te presento la estrella del verano: el Crumble de sandía. Esta receta es una forma increíblemente original de disfrutar la fruta más refrescante. Imagina la jugosidad y suavidad de la sandía, coronada y abrazada por una capa crujiente y dorada de crumble. Es un contraste de texturas irresistibles ¡y además es súper fácil de hacer!
¿Por qué este crumble de sandía es el postre ideal?
Este postre es la definición de frescura y diversión en cada bocado.
- Doble textura: la clave es el contraste. Por un lado, la sandía suave y jugosa (¡fría, por supuesto!). Por otro, la capa crujiente de la masa de crumble que le da un toque reconfortante.
- Sabor veraniego: es un postre ligero, dulce y ultra refrescante, ideal para combatir el calor o para ser el centro de atención en cualquier reunión o barbacoa.
- Fácil de compartir: es un capricho rápido de preparar que siempre impresiona.
Sandía + Crumble = La fusión perfecta
El crumble tradicionalmente se hace con frutas que se cocinan (como la manzana o los frutos rojos), pero esta versión con sandía es una adaptación moderna y brillante. Mantiene la esencia dorada y mantecosa de la capa crujiente, pero la combina con una fruta que se disfruta fresca. Es una creación de repostería que te permite disfrutar de lo crujiente y lo refrescante al mismo tiempo.
¡Prepara este postre hoy y disfruta de esta deliciosa y tentadora fusión!

Crumble de sandía
Instrucciones
- Cortar la sandía en trozos y licuarla.
- Verter el zumo de sandía en una olla, añadir el azúcar y la maicena, y cocinar a fuego medio durante unos 15 minutos, removiendo constantemente.

- Cuando la mezcla comience a espesar, cocinar 2 minutos más y retirar del fuego.
- Agregar la mantequilla, la vainilla y el agua de azahar, mezclando hasta que todo se integre por completo.
- Colocar la mezcla en un bol grande de cristal y dejar enfriar completamente.
- Una vez fría, cubrir el bol con film transparente (sin que toque la superficie) y reservar.
- Colocar la harina y el azúcar en un bol y mezclar para integrar.
- Rallar la mantequilla fría e incorporarla a la mezcla.
- Frotar con las manos hasta obtener una textura arenosa.
- Agregar la vainilla y el huevo, y seguir frotando hasta formar migas.

- Engrasar con mantequilla una tartera de 20 cm.
- Cubrir el fondo con una capa de masa, presionando ligeramente.
- Rellenar con la crema de sandía reservada.
- Alisar la superficie con una cuchara humedecida en agua caliente, para que quede lisa y uniforme.
- Cubrir con el resto de la masa, esparciendo las migas sin presionar.
- Precalentado el horno a 180 °C y hornear durante unos 40 minutos, o hasta que el crumble esté dorado y crujiente.
- Retirar del horno y dejar enfriar hasta que esté ligeramente tibio.
- Servir con una bola de helado o un poco de nata montada o solo también queda deliciosa



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