Lavar bien las espinacas y escaldarlas en agua hirviendo durante 1 minuto.
Retirar del agua caliente y colocar inmediatamente en un bol con agua fría y hielo para cortar la cocción y mantener su color verde intenso.
Dejar enfriar completamente antes de continuar con la preparación.
Una vez frías, picar finamente las espinacas, el pimiento rojo y la cebolla.
En otro bol, colocar el queso crema y el yogur y mezclar hasta integrar.
Agregar las espinacas picadas, la sal, el pimiento, la cebolla en polvo, la cebolla fresca, el ajo y el perejil seco.
Mezclar todo con suavidad hasta obtener una crema homogénea y llena de color.
Envasar y refrigerar hasta el momento de servir, para que los sabores se asienten y se potencien.
Servir bien frío, acompañado de pan, tostadas o crudités (vegetales cortados en bastoncitos).