Pelar los melocotones, retirar las semillas y cortar la fruta en trocitos pequeños.
Incorporar el azúcar y el jugo de limón, mezclando bien.
Dejar macerar durante 24 horas en el refrigerador, incluyendo las mitades del limón y sus semillas para intensificar el aroma y la textura.
Al día siguiente, retirar las mitades y semillas del limón del bol de melocotones macerados.
Colocar la fruta en una olla y cocinar a fuego medio, removiendo con frecuencia con una cuchara de madera hasta que comience a espesar.
Triturar la mezcla para obtener una textura más fina, y continuar la cocción hasta que, al pasar la cuchara por el fondo de la olla, la mermelada se separe sin volver a unirse enseguida.
Envasar en caliente en frascos esterilizados y cerrar bien.
Para conservarla por largo tiempo, realizar el procedimiento de vacío colocando los frascos en una olla con agua caliente y dejar hervir durante 20 minutos.
Dejar enfriar los frascos boca abajo, etiquetar y guardar en un lugar fresco y oscuro.