Instrucciones
- Poner las naranjas enteras en remojo con agua fría durante 24 horas, cambiando el agua tres veces a lo largo del día para suavizar su amargor.

- Cortar las naranjas por la mitad, extraer el zumo y retirar las pepitas. Colocar las pepitas en una tela o gasa y reservar.
- Triturar la corteza y la pulpa hasta obtener un picadillo uniforme.

- Macerar el zumo, el picadillo, el agua y el pequeño hatillo con las pepitas durante 24 horas para potenciar el sabor y la textura.
- Al día siguiente, colocar toda la mezcla macerada en una olla y cocinar a fuego medio durante unos 50 minutos, removiendo con frecuencia con una cuchara de madera.
- Comprobar el punto de cocción con la prueba de la letra: pasar la cuchara por el fondo de la olla y observar si la mezcla se separa sin volver a unirse de inmediato. Si aún está líquida, continuar la cocción hasta conseguir la textura deseada.

- Envasar en caliente en frascos esterilizados, cerrar bien y realizar el procedimiento de vacío para conservarla por más tiempo.
Envasado, conservación y etiquetado:
- Método 1 (baño maría tradicional)
- Esterilizar los frascos y tapas antes de usarlos.
- Envasar la mermelada aún caliente en los frascos también calientes.
- Cerrar bien y cocinar nuevamente al baño maría durante 20 minutos.
- Dejar enfriar, etiquetar y guardar en un lugar fresco y oscuro.
- Método 2 (creación de vacío)
- Esterilizar los frascos.
- Envasar la mermelada caliente, cerrar con fuerza y colocar los frascos boca abajo hasta que se enfríen por completo.
Vídeo
Tips
- Por cada kilo de naranja utilizar 400 gr. de azúcar. La regla es del 40% de azúcar por kilo de fruta. De esta forma no pierde el sabor original de la fruta y endulza lo suficiente.
- Esta mermelada es muy apropiada para acompañar quesos, pasteles, tartas, helados o simplemente con una tostada y mantequilla.
