Instrucciones
- Lavar muy bien las patatas y pelar parcialmente, dejando parte de la piel para conservar su textura y sabor.
- Cortar las patatas por la mitad y colocar en una olla con agua suficiente para cubrirlas.

- Desmenuzar la pastilla de caldo de pollo sobre el agua y tapar la olla.

- Cocinar hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas con un cuchillo, procurando que no se deshagan.
- Retirar del fuego y reservar mientras se prepara la salsa.
- Calentar una sartén y añadir la mantequilla.
- Incorporar el aceite vegetal y mezclar hasta integrar ambas grasas.

- Agregar la cebolla larga cortada a lo largo, el tomate pelado y picado finamente al modo concassé.

- Cocinar durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Añadir el ajo en polvo, el comino, la sal y la pimienta al gusto.
- Mezclar y cocinar 2 minutos más para potenciar los aromas.
- Incorporar la nata, el cilantro fresco picado y el queso rallado.

- Remover suavemente, bajar el fuego y cocinar durante unos 3 minutos más, hasta obtener una salsa cremosa y el queso se haya fundido por completo.
- Servir las patatas calientes y verter la salsa de queso por encima justo antes de llevar a la mesa.

Consejos para que salga perfectaElegir patatas de tamaño similar para lograr una cocción uniforme. Cocinar la salsa a fuego bajo una vez incorporada la nata para evitar que se corte. Utilizar un queso que funda bien para obtener una textura cremosa.
Preguntas frecuentes¿Qué tipo de patata es la mejor?Las variedades de carne firme o semi harinosas son ideales porque mantienen su forma durante la cocción.¿Puedo preparar la salsa conantelación?Sí. Puedes conservarla refrigerada hasta dos días y calentarla suavemente antes de servir.¿Se puede congelar?Las patatas sí, aunque la salsa con crema y queso puede cambiar ligeramente su textura tras la descongelación. Se recomienda consumirla recién hecha para disfrutar de todo su sabor.
