Pelar las patatas o papas y cortarlas en láminas bien finas.
Secar cuidadosamente con un paño limpio para retirar el exceso de humedad.
Engrasar generosamente un molde apto para horno con aceite.
Disponer una primera capa de patatas cubriendo toda la base del molde.
Colocar por encima una capa de pimientos del piquillo.
Añadir una capa de jamón y, a continuación, una capa de queso.
Repetir el orden de las capas hasta completar el molde, procurando que la última capa sea de patatas.
Batir los huevos y verterlos de manera uniforme sobre toda la preparación, asegurando que penetren entre las capas.
Llevar al horno precalentado a 180 °C y cocinar hasta que el pastel esté bien cuajado y dorado en la superficie.
Retirar del horno, dejar reposar unos minutos y servir caliente o tibio.