Lavar bien las manzanas y cortarlas en gajos finos, con piel y sin semillas.
Colocar agua en una olla y llevar a ebullición.
Cuando rompa el hervor, incorporar los gajos de manzana y cocinar durante 2 minutos para escaldarlos hasta que estén blandos pero aún firmes.
Retirar las manzanas y cortar la cocción sumergiéndolas en agua fría durante 1 minuto. Este proceso es Baño María invertido.
Escurrir bien, disponer en un plato y reservar.
Cortar cada lámina o paquete de hojaldre en tres tiras longitudinales.
Colocar los gajos de manzana a lo largo de cada tira de hojaldre, cuidando que solo la mitad inferior del gajo apoye sobre la masa y superponiendo ligeramente uno sobre otro.
Extender una fina capa de mermelada de manzana por debajo de los gajos. La receta de la mermelada de manzana la encuentras aquí. Doblar el hojaldre cubriendo la mermelada y la mitad de las manzanas.
Enrollar con cuidado desde un extremo hasta formar una rosa.
Colocar cada rosa en un molde para magdalenas.
Llevar al horno precalentado a 185 °C y cocinar hasta que el hojaldre esté bien crujiente y dorado.
Retirar del horno y espolvorear con azúcar y canela al gusto antes de servir.