Instrucciones
- Picar las verduras: cortar finamente (en concassé) la cebolla, los pimientos, el puerro y el apio. Pelar los ajos y picarlos muy pequeño.
- Sofreír la base: calentar un poco de aceite en una olla amplia. Añadir la cebolla y cocinar hasta que se vuelva transparente.
- Incorporar los pimientos y el apio: sofreír durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando.

- Agregar los ajos y el puerro: cocinar 2 minutos más, cuidando que no se doren para evitar que amarguen la salsa.
- Añadir el tomate: añadir los tomates pelados y sin semillas, cortados en trozos gruesos. Mezclar bien y cocinar a fuego lento durante unos 20 minutos.

- Deshacer el tomate: a medida que los tomates se ablanden, ir aplastándolos con una cuchara. Para obtener una salsa más fina, pasarla por pasapuré o rallador.

- Condimentar: salpimentar al gusto cuando la salsa esté lista.
Conservación para uso inmediato o a corto plazo:
- Verter la salsa caliente en frascos de vidrio esterilizados con tapa hermética. Cerrar y dejar enfriar boca abajo. Conservar en el refrigerador y consumir antes de un mes.
Preparación para conservación a largo tiempo:
- Colocar los frascos cerrados dentro de una olla grande, separándolos con trapos para evitar golpes. Cubrir con agua hasta unos 3 cm por encima de los frascos y pasteurizar durante 20 minutos desde que el agua rompe el hervor.
- Retirar con cuidado, dejar enfriar, etiquetar y guardar en un lugar fresco y oscuro. Esta versión puede conservarse hasta por un año.
