Estos pasteles dorados y crujientes nos roban el corazón. Puede que los conozcas como «facturas» en el Cono Sur, «cachos» en Costa Rica o simplemente canutillos, estos Cañoncitos de crema pastelera son la perdición de cualquiera. Es ideal cuando quieres algo dulce, y con ese toque de panadería en casa.
La clave está cuando los sabores se funden de forma equilibrada, creando una delicia que invita a seguir comiendo. Lo mejor es el contraste de texturas entre el hojaldre crujiente y un relleno sedoso.
Se sirven espolvoreados con azúcar glass para un acabado perfecto. El acompañamiento ideal es, sin duda, un buen mate amargo o un café con leche espumoso que equilibre el dulzor de la factura.
Origen e historia Estos dulces tienen raíces en la pastelería europea, especialmente en los cannoli italianos, pero su llegada al Río de la Plata los transformó. Los inmigrantes europeos adaptaron sus técnicas de hojaldre a los ingredientes locales, integrándolos en la cultura de las «facturas». El nombre «cañoncito» proviene de la creatividad de los panaderos para dar formas divertidas y bélicas a sus masas.
¡La felicidad tiene forma de hojaldre y un corazón dulce de crema pastelera!

Cañoncitos de crema pastelera
Instrucciones
- Estirar la masa de hojaldre sobre la mesa de trabajo.
- Cortar tiras de aproximadamente 1 cm de ancho.

- Colocarlas estiradas sobre papel de horno y guardarlas en el refrigerador hasta el momento de usarlas, para que se mantengan bien frías.
- Mezclar las yemas con el azúcar y la maicena hasta integrar.

- Calentar la leche junto con la vainilla hasta que rompa hervor y reservar.
- Atemperar las yemas agregando poco a poco un poco de la leche caliente, batiendo constantemente para evitar que se cocinen.

- Incorporar esta mezcla a la leche caliente y llevar nuevamente a fuego lento.
- Cocinar removiendo sin parar hasta que la crema espese y quede lisa, sin grumos.
- Retirar del fuego y dejar enfriar completamente antes de usar.
- Engrasar los moldes para cañoncitos.
- Enrollar una tira de papel de horno alrededor de cada molde para facilitar el desmolde una vez horneados.
- Enrollar las tiras de hojaldre bien frías alrededor de los moldes, superponiendo ligeramente la masa.

- Colocar los cañoncitos en una bandeja de horno con el cierre hacia abajo y presionar suavemente para sellar.
- Hornear en horno precalentado a 200 °C durante unos 10 minutos, o hasta que estén bien dorados.
- Retirar y dejar enfriar por completo.
- Quitar con cuidado el papel de horno y los moldes para no romper los cañoncitos.

- Batir la crema pastelera fría para eliminar la película superficial y lograr una textura suave.
- Colocar la crema en una manga pastelera y rellenar los cañoncitos.

- Espolvorear con azúcar glas y servir.


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