Estas Patitas de cochino guisadas es puro hogar y tradición, perfecto si buscas algo económico pero con una potencia de sabor increíble. Además, ¡son una fuente natural de colágeno magnífica para tu piel!
Para chuparse los dedos: Lo irresistible de este guiso está en la cocción lenta donde los jugos se funden, creando una salsa melosa. El éxito total está al sentir en el paladar la carne tierna con una suavidad casi gelatinosa.
¿Cómo sacarles el máximo partido?
- Acompañantes ideales: Un arroz blanco suelto o unas papas sancochadas son perfectos para no desperdiciar ni gota de salsa.
- Presentación: Puedes llevarlas a la mesa en una cazuela de barro bien caliente para mantener ese estilo rústico y auténtico.
- El maridaje ideal: Es un vino tinto con cuerpo o, si prefieres algo más refrescante, una cerveza artesana bien fría.
Un viaje a las cocinas de antaño
Antiguamente, preparar esta receta requería mucha paciencia; las patitas se vendían sin limpiar y había que afeitarlas y hervirlas varias veces para eliminar impurezas. Hoy, por suerte, las encontramos listas para cocinar. Es un plato humilde que nació de la necesidad de aprovechar cada parte del animal, convirtiendo un corte sencillo en un manjar que ha pasado de generación en generación.
¡Anímate a cocinar este clásico y disfruta de un bocado lleno de historia y beneficios!

Patitas de cochino guisadas
Instrucciones
- Colocar las patitas de cochino en una olla a presión y cubrirlas con agua.
- Agregar una rama de apio, media cebolla y un pimiento rojo para aromatizar el caldo.

- Cocinar hasta que las patitas estén bien blanditas. El tiempo de cocción será el que indique el fabricante de la olla.
- Pasado el tiempo de cocción, retirar las patitas de la olla y reservar el caldo de cocción.
- En un bol colocar las patitas y retirar la carne de los huesos. Reservar.

- En otra olla, colocar un chorrito de aceite.
- Agregar las cebollas y los pimientos cortados en trozos pequeños.
- Sofreír a fuego medio hasta que la cebolla se vuelva transparente.
- Incorporar los ajos picados muy pequeñitos y remover para integrar los aromas.
- Añadir parte del caldo reservado y dejar que hierva suavemente unos minutos para que se concentre el sabor.
- Agregar la sal al gusto.
- Incorporar las patitas de cochino al sofrito y mezclar con cuidado.

- Cocinar a fuego medio hasta que el caldo reduzca y se forme una salsa espesa y sabrosa.
- Servir las patitas de cochino bien calientes, acompañadas de arroz blanco, arepas, pan o una ensalada fresca. Es un plato reconfortante, lleno de tradición, ideal para compartir en familia.



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