Esta es una receta saludable, deliciosa, baja en carbohidratos y que se prepara ¡en un abrir y cerrar de ojos! El Pastel de coliflor cremoso.
A diferencia de otros pasteles más pesados, este plato es una opción ligera que siempre resulta un éxito, tanto para una cena rápida como para una comida más elaborada. Es sencillísimo de hacer, y el resultado es un pastel suave por dentro y perfectamente dorado y crujiente por fuera. Es un auténtico placer para el paladar. ¡Te aseguro que incluso los menos amantes de la coliflor se rendirán ante su sabor!
Los secretos del sabor y la textura:
- Está en el equilibrio de texturas: Para asegurar esa textura extra cremosa que lo hace irresistible, cocina la coliflor hasta que esté muy tierna antes de mezclarla.
- En cómo los sabores se integran: No te olvides de usar una buena pizca de nuez moscada al sazonar la mezcla. Es el toque mágico que despierta y potencia el sabor de la coliflor y el queso.
¿Con qué acompañarlo?
Este pastel es tan versátil que puedes disfrutarlo como plato principal o como acompañamiento. Su sabor se realza con:
- Ensalada de hojas verdes frescas: Una simple mezcla de rúcula o espinacas con un aderezo de limón y aceite de oliva.
- Pescado a la plancha: El salmón o la merluza son opciones ligeras que complementan la cremosidad del pastel.
- Salsas suaves: Una salsa de yogur y hierbas frescas le da un toque extra de frescura.
Origen e historia
El pastel de coliflor tiene sus raíces en la cocina inglesa, donde se popularizó a mediados del siglo XIX. Originalmente se hacía con coliflor, queso y huevos, y se cocinaba en una cacerola. Con el tiempo, la receta evolucionó y se añadieron otros ingredientes como la cebolla, el ajo y las hierbas, dando lugar a variantes más elaboradas y sabrosas.
Esta receta es la prueba de que lo saludable no tiene por qué ser aburrido. ¡A disfrutar de cada bocado!
Pastel de coliflor cremoso
Este pastel de coliflor es uno de esos platos que sorprenden por lo sencillo y lo delicioso que queda. Cremoso, suave y con ese toque dorado irresistible, resulta perfecto para una comida familiar o como opción económica para el día a día.Instrucciones
Cocinar al vapor la coliflor hasta que esté tierna. Calentar una cucharada de aceite en una sartén y dorar ligeramente la tocineta. Agregar la cebolla picada muy pequeñita y pochar hasta que quede transparente. Incorporar los ajos triturados y mezclar para perfumar la base. Añadir dos cucharadas de harina, mezclar bien y tostarla unos segundos. Agregar poco a poco la leche caliente para formar una bechamel suave y sin grumos. Bajar el fuego, agregar la sal y la nuez moscada, y mezclar para integrar todo. Cuando la bechamel espese, incorporar la coliflor cocida y mezclar con suavidad. Agregar una taza de queso mozzarella y combinar hasta obtener una mezcla cremosa. Retirar del fuego y colocar la preparación en una fuente para horno, presionando ligeramente para compactarla. Mezclar una taza de mozzarella con una taza de parmesano y cubrir la superficie del pastel. Gratinar en el horno hasta formar una costra dorada, delicada y muy aromática. Servir y disfrutar mientras está calentito.Vídeo







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