Esta Isla flotante fácil es una nube de merengue delicada con un baño de crema de Sabayón muy suave. La armonía entre sabores son tan sutiles que conquistan desde la primera cucharada.
Lo que hace que este postre sea inolvidable es su ligereza. La clave está en el contraste de densidades entre el aireado merengue y la untuosidad del sabayón. Puedes servirlo en copas individuales para darle un toque elegante o en una fuente grande para compartir en familia.
Para acompañarlo unas frutas del bosque frescas aportan el toque de acidez ideal. Y la bebida es, sin duda, un vino dulce tipo Moscatel que potencie las notas de vainilla.
Un clásico con alma europea
Aunque su origen exacto es un misterio, Francia lo elevó a los altares de la repostería internacional. Su esencia reside en el sabayón (o zabaglione), una joya italiana nacida en el Piamonte durante la Edad Media. Esta crema espumosa de yemas, azúcar y vino Marsala se convirtió en el compañero eterno del merengue, creando un postre sofisticado que ha viajado desde las cortes medievales hasta tu mesa.
¡Atrévete a probarlo y verás cómo desaparece del plato en segundos!

Isla flotante
Instrucciones
- Colocar el azúcar en una olla y llevar a fuego medio hasta dejar que se funda y tome un color dorado. Bañar el molde por todo su contorno con el caramelo caliente y reservar.

- Batir las claras hasta obtener punto nieve firme.
- Agregar el azúcar, de a una cucharada, sin dejar de batir, hasta lograr un merengue bien sostenido.
- Bajar la velocidad del batido e incorporar la maicena con movimientos suaves.
- Colocar el merengue con cuidado en el molde acaramelado.

- Dar tres golpes suaves al molde sobre la encimera para eliminar posibles burbujas de aire.
- Llevar al horno al baño María, colocando agua hirviendo en la fuente hasta alcanzar la mitad del molde.

- Hornear a 150 °C durante 35 minutos.
- Al finalizar la cocción, dejar reposar unos minutos a temperatura ambiente y llevar a la nevera durante 8 horas o, idealmente, de un día para otro.
- Para desmoldar, apoyar el molde unos instantes sobre el fuego para ablandar el caramelo. Con ayuda de una cuchara, añadir un poco de agua caliente en el centro y alrededor del molde. Desmoldar con cuidado y reservar.
- Colocar las yemas, el azúcar y el vino en un bol. Batir hasta integrar bien los ingredientes.

- Llevar el bol a baño María, sobre una olla con agua caliente, y batir de forma constante hasta obtener una crema espumosa y ligera.
- El sabayón estará listo cuando no se observe líquido en el fondo y la textura sea aireada.
- Retirar del calor y pasar a otro bol para cortar la cocción.
- Bañar la isla flotante con el sabayón justo antes de servir.


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