Esta es una receta salada práctica, deliciosa y perfecta para cualquier momento del día. Estos muffins de espinaca y queso se convertirán en uno de tus favoritos. Quedan suaves, húmedos y con un irresistible corazón de mozzarella fundida que los hace aún más especiales.
Son ideales para preparar con antelación, llevar en una lonchera o disfrutar recién salidos del horno junto a una bebida caliente. Además, la combinación de espinaca, queso y un toque de nuez moscada crea un sabor casero y reconfortante que encanta desde el primer bocado.
Cómo disfrutar estos muffins salados
Ideas para acompañarlos: puedes servirlos con una ensalada fresca, tomates cherry aliñados o una crema de verduras suave para lograr una comida ligera y equilibrada.
La bebida que mejor combina: van de maravilla con un té verde, una limonada casera o incluso un café suave si los disfrutas en el desayuno o la merienda.
Otras combinaciones deliciosas: también puedes acompañarlos con queso crema, aguacate triturado o una salsa de yogur con hierbas frescas para darles un toque diferente.
Estos muffins caseros son una excelente forma de incorporar verduras en recetas fáciles, sabrosas y muy versátiles. Además, su textura esponjosa y el queso derretido los hacen irresistibles para toda la familia.
Origen e historia de esta receta
Los muffins salados nacieron como una variante moderna de los clásicos muffins dulces ingleses y estadounidenses. Con el tiempo, comenzaron a incorporarse verduras, quesos y hierbas aromáticas para crear versiones más versátiles, perfectas para desayunos, brunch y comidas rápidas caseras.
¡Cuando los pruebes tibios y con el queso fundido, querrás hacerlos una y otra vez!

Muffins de espinaca y queso súper esponjosos
Instrucciones
- Comenzar sofriendo la cebolla en una sartén con un poco de aceite hasta que quede transparente y suave.
- Incorporar el ajo picado y cocinar apenas unos segundos, solo hasta dorar ligeramente.

- Agregar la espinaca cortada en trozos medianos y remover hasta integrarla por completo. Cocinar unos minutos hasta que pierda volumen y quede un poco crujiente. Retirar del fuego y reservar.

- En un bol, mezclar el aceite, la leche y el huevo. Batir suavemente hasta unir todos los ingredientes.

- Incorporar la harina, el polvo de hornear, el queso rallado, la sal, la pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclar hasta obtener una masa homogénea.
- Añadir el sofrito de espinaca y mezclar nuevamente para repartir bien todos los sabores.

- Distribuir parte de la mezcla en moldes para muffins previamente engrasados o forrados con papel de horno.
- Colocar un trozo de queso cremoso o mozzarella en el centro de cada molde y cubrir con un poco más de masa.

- Precalentar el horno a 170 °C y hornear durante aproximadamente 25 minutos, o hasta que los muffins estén dorados ligeramente en la superficie.
- Retirar del horno y servir tibios para disfrutar el queso fundido en el interior.


Deja un comentario