Si buscas un postre que te ofrezca el balance perfecto entre lo dulce y lo ácido, ¡has encontrado el Santo Grial! Hoy te traemos la receta de la Marquesa de Limón: un postre refrescante, cremoso y, lo mejor de todo, que no necesita horno. ¡Se prepara en minutos con ingredientes básicos!
El mordisco perfecto
Imagina la cuchara abriéndose paso a través de las capas: la galleta suavemente humedecida que contrasta con una crema de limón increíblemente sedosa y ácida. El toque cítrico despierta el paladar, mientras la dulzura de la leche condensada te envuelve. Es el final de fiesta perfecto para cualquier comida o un capricho delicioso para una tarde calurosa.
¿De dónde viene esta delicia tropical?
La Marquesa de Limón es un tesoro de la repostería, aunque su inspiración es totalmente europea (piensa en las tartas frías y charlottes). Mientras que la Marquesa de Chocolate es la versión original, la variante de limón se popularizó por ser:
- Súper Refrescante: Ideal para climas cálidos y reuniones veraniegas.
- Sencilla y Rápida: La magia ocurre al mezclar solo unos pocos ingredientes clave, como la leche condensada y el jugo de limón, que espesan la crema sin necesidad de gelatina.
- Versátil: Se monta en capas con galletas María o similares, ¡y listo para enfriar!
Al rescatar esta receta casera, tienes asegurado un éxito que te convertirá en la anfitriona estrella. ¡Prepara esta tarta fría y disfruta de la magia sin encender el horno!

Instrucciones
- Colocar la nata, leche condensada y el jugo de limón en un bol.
- Mezclar hasta integrar todos los ingredientes y reservar.
- Poner la leche en un cuenco y mojar las galletitas. Colocarlas en el molde haciendo una capa.
- Cubrir las galletitas con la mitad de la crema de limón extendiendo bien para que quede pareja.
- Repetir la capa de galletitas y finalizar con la otra mitad de la crema de limón.
- Refrigerar durante 4 horas.
- Pasado el tiempo de refrigeración, desmoldar, decorar con viruta de limón y una rodaja de limón.
- Servir y listo.


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