Este pastel de coliflor con bacalao es de esas recetas que sorprenden desde el primer bocado. La combinación de la coliflor con el sabor del bacalao, la patata y la cremosidad de la mayonesa da como resultado un plato delicioso.
Además, tiene la ventaja que puedes prepararlo con varias horas de antelación. El reposo en el frigorífico ayuda a que las capas se asienten y los sabores se integren, por lo que tendrás el plato prácticamente listo cuando llegue la hora servirlo.
Su presentación en capas lo convierte en una opción estupenda cuando quieres llevar a la mesa algo sencillo, pero con un toque especial.
Cómo servir y acompañar este pastel de coliflor con bacalao
Acompañantes:
Al ser un plato fresco y cremoso, puedes acompañarlo con una ensalada de hojas verdes, tomates aliñados o unas verduras ligeramente crujientes que aporten contraste.
El maridaje ideal:
Una copa de vino blanco combina muy bien con el bacalao sin restarle protagonismo a la delicadeza de la coliflor.
Combinaciones:
Puedes servirlo junto a unas aceitunas, unos pimientos asados o un poco de pan crujiente para completar la comida.
Origen e historia
El pastel de coliflor con bacalao nace de la cocina casera y del gusto por aprovechar ingredientes sencillos para crear platos completos y sabrosos. La combinación de bacalao, verduras, patata, huevo y mayonesa recuerda a muchas preparaciones tradicionales donde el pescado se convierte en protagonista de recetas frescas y fáciles de compartir.
¿Te animas a prepararlo? Verás que con ingredientes sencillos puedes conseguir un plato bonito, cremoso y lleno de sabor. ¡Prepáralo y sorprende a los tuyos!

Pastel de coliflor con bacalao fácil y cremoso
Instrucciones
- Pelar las patatas, cortarlas en rodajas gruesas y cocinarlas con sal hasta que estén tiernas, procurando que no lleguen a deshacerse.

- Separar la coliflor en ramilletes y cocinarla con sal hasta que esté tierna. Escurrir bien y reservar.
- Cocinar las migas de bacalao, escurrirlas y desmenuzarlas un poco más para conseguir unas migas finas. Reservar.

- Cocinar los huevos, pelarlos y separar las claras de las yemas. Picar o aplastar las claras y reservar las yemas para la decoración.
- Rallar la cebolla y añadirla a las claras junto con una cucharada generosa de mayonesa. Mezclar hasta integrar bien.

- Aplastar los ramilletes de coliflor ligeramente gruesa con un tenedor, sin convertirlos en puré. La idea es conseguir una textura agradable entre las capas del pastel.

- Colocar un aro de emplatar sobre una fuente y formar la primera capa con las rodajas de patata.
- Incorporar la mezcla de claras, cebolla y mayonesa y extenderla haciendo una capa uniforme.

- Añadir una capa de bacalao y alisar suavemente.
- Extender una capa fina de mayonesa, alisar y añadir una parte de la coliflor.

- Colocar otra capa fina de mayonesa y cubrir con el resto de la coliflor.
- Por último, poner un poco más de mayonesa, extenderla y terminar decorando con las yemas de huevo reservadas, ralladas o desmigadas.

- Tapar el pastel y llevar al frigorífico durante hora para que las capas se compacten y los sabores se integren. Además, al llevar bacalao y coliflor, es importante mantenerlo bien tapado para evitar que sus aromas impregnen otros alimentos.
- Retirar del frigorífico 10 minutos antes de llevar a la mesa. Desmoldar con cuidado y disfrutarlo bien fresco.


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