Limpiar las carrilleras quitando las membranas y el excedente de grasa.
Salpimentar al gusto y pasarlas por harina.
En una olla con aceite caliente, sellarlas hasta que estén ligeramente doradas por fuera. Retirar y reservar.
En la misma olla, añadir aceite si fuera necesario y poner las cebollas cortadas en brunoise. Sofreír hasta que transparenten.
Agregar las zanahorias en rodajas. Remover y sofreír por un par de minutos.
Por último y para que no se quemen, incorporar el ajo picado y el puerro cortado hasta que ablanden.
Añadir el tomate rallado o triturado y cocinar unos minutos más hasta que el tomate cambie de color.
Incorporar las carrilleras selladas en la olla.
Añadir el vino tinto y subir el fuego para que evapore el alcohol. Será aproximadamente en 5 minutos.
Agregar el caldo hasta cubrir, el laurel y el tomillo o romero. Remover y tapar.
Cocinar a fuego lento durante 2 horas, o hasta que la carne esté muy tierna. Se puede hacer en la olla rápida aproximadamente de 30 a 40 minutos según el tipo de olla.
Una vez están listas, retirar del fuego y triturar la salsa si se desea una textura más fina.
Reducir la salsa si está muy líquida, dejándola hervir destapada unos minutos.
Reposar antes de servir durante 15 minutos.
Servir las carrilleras con su salsa por encima y acompañar con puré de patatas, patatas fritas o panaderas, arroz blanco o incluso una buena pasta fresca.