Colar el líquido de los pimientos para eliminar el exceso de agua.
Cortar los pimientos en trozos pequeños para facilitar el triturado.
En una licuadora, colocar los pimientos escurridos, añadir el ajo y el perejil, y triturar ligeramente para comenzar a integrar los sabores.
Agregar el queso crema, la nata para cocinar y salpimentar al gusto.
Triturar hasta obtener una crema suave y homogénea.
Si la mezcla queda demasiado espesa, añadir un poco más de nata hasta lograr la textura deseada.
Servir fría o a temperatura ambiente, acompañando con nachos, tostadas, galletitas saladas, patatas, carnes, vegetales o pescados.
Conservar en el refrigerador y consumir como máximo durante 5 días después preparada.