Limpiar bien los mejillones, retirar las barbas y lavarlos bajo el grifo.
Abrirlos al vapor en una olla tapada hasta que se abran.
Retirar las conchas y reservar los mejillones.
Reservar el agua de cocción.
Sofreír en una olla el ajo laminado junto con el laurel y los granos de pimienta, a fuego suave, hasta que el ajo empiece a dorarse ligeramente.
Apartar la olla del fuego y añadir el pimentón dulce, removiendo con cuidado para que no se queme.
Volver a colocar al fuego y agregar el vino blanco, el vinagre y el agua de cocción reservada.
Dejar hervir el escabeche durante 2–3 minutos para que se integren bien los sabores.
Verter el escabeche caliente sobre los mejillones, mezclar suavemente y dejar enfriar.
Reposar en el frigorífico al menos 24 horas antes de consumir, para que el escabeche impregne bien todo su sabor.