Instrucciones
- Poner los limones en abundante agua fresca durante 24 horas, recordando cambiar el agua al menos tres veces para eliminar el exceso de amargor de la piel.
- Al día siguiente, partir los limones por la mitad y exprimir todo el zumo.
- Reservar las semillas que son ricas en pectina, envolviéndolas cuidadosamente en una gasa o trozo de tela fina.
- Pelar solo una parte de la piel (la parte amarilla) con un pelapatatas. Picar esta piel finamente.

- Colocar en un bol grande el zumo de limón, las cáscaras picadas y la gasa con las semillas.

- Agregar el azúcar y mezclar bien hasta que esté todo integrado.
- Dejar reposar la mezcla durante 24 horas a temperatura ambiente para que el azúcar empiece a extraer los aromas.
- Al día siguiente, colocar la mezcla reposada en una olla grande y cocinar a fuego medio.
- Remover por momentos para asegurar que se mezcle bien y vigilar atentamente la consistencia.
- Retirar del fuego cuando, al pasar una cuchara de madera por el fondo de la olla, se logre ver el fondo por un momento (el famoso punto mermelada).
Envasado, conservación y etiquetado:
- Método 1 (baño maría tradicional)
- Esterilizar los frascos y tapas antes de usarlos.
- Envasar la mermelada aún caliente en los frascos también calientes.

- Cerrar bien y cocinar nuevamente al baño maría durante 20 minutos.
- Dejar enfriar, etiquetar y guardar en un lugar fresco y oscuro.
- Método 2 (creación de vacío)
- Esterilizar los frascos.
- Envasar la mermelada caliente, cerrar con fuerza y colocar los frascos boca abajo hasta que se enfríen por completo.
- Etiquetar y guardar en un lugar fresco y seco.
