Caballas en escabeche una receta perfecta para conservar pescado

Frascos de caballas en escabeche con hierbas, aceite y vinagre, listos para conservar.

Hoy vamos a rescatar una receta con historia, sabor y un poder de conservación increíble: la Caballa en escabeche. Es la forma más deliciosa de disfrutar de este pescado azul, tan rico en Omega 3 y tan saludable.

El escabeche no es solo una forma de cocinar; es un viaje en el tiempo. Esta marinada de vinagre, aceite y especias impregna la caballa, dándole una textura suave y un sabor agridulce irresistible.

El secreto está en cómo:

Los sabores se integran: El vinagre, que es el alma del escabeche, cocina lentamente el pescado y se equilibra con el aceite de oliva, permitiendo que el laurel y el pimentón liberen sus aromas mágicos.

El equilibrio de texturas: La caballa, al cocinarse en el líquido, debe quedar tierna y jugosa, pero sin deshacerse. ¡Un bocado perfecto en cada trozo!

Esta receta me recuerda a los veranos de mi infancia. ¿Hay algo más reconfortante que encontrar un trozo de pescado frío y suave en la nevera, con ese toque ácido y especiado? Puedes usar caballa, merluza o el pescado que más te guste, ya sea en trozos o en delicados filetes.

¿Con qué acompañar tu caballa en escabeche?

El escabeche realza su sabor con acompañamientos sencillos:

  • Patatas cocidas o asadas: La cremosidad de la patata contrasta maravillosamente con el vinagre.
  • Ensaladas de tomate y cebolleta: El toque fresco del tomate eleva la acidez del escabeche.
  • Un buen pan de pueblo: Imposible resistirse a mojar el pan en ese aceitito especiado.

Origen e historia

La historia del escabeche es fascinante y se remonta a varios siglos, citándose por primera vez en el célebre libro Las Mil y una noches. Originalmente era el sikbãj, un guiso agridulce persa. El vinagre, que le da un pH bajo y permite la conservación del pescado o la carne, fue clave. En España se popularizó, añadiendo a menudo pimentón, que, además de sabor, actúa como un potente conservante y fungicida.


¡Preparar este clásico que tu paladar y tu nevera te agradecerán!

Frascos de caballas en escabeche con hierbas, aceite y vinagre, listos para conservar.
Lupe Soto V.

Caballas en escabeche caseras

El escabeche es una de esas preparaciones que combinan tradición, sabor intenso y una conservación natural. Estas caballas quedan firmes, aromáticas y muy sabrosas, perfectas para disfrutar en picadas, tapas, ensaladas o simplemente sobre un buen pan casero.
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 15 minutos
Tiempo en agua fría 30 minutos
Tiempo Total 1 hora 5 minutos
Raciones: 4 frascos
Plato: Salsas y Conservas
Cocina: Comida internacional

Ingredientes
  

  • 1 kg de caballa o el pescado que prefieran
  • 2 vasos de aceite de oliva
  • 1 vaso de vinagre de vino
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cdta de pimienta negra
  • 1 cda de romero seco
  • 1 cabeza de ajos
  • sal al gusto
  • harina c/n
  • aceite para freír c/n

Utensilios

  • Bol
  • Sartén
  • Olla amplia
  • Frascos con tapa hermética

Instrucciones
 

Preparación del pescado:
  1. Dejar las caballas en agua fría con hielo durante unos 30 minutos para conseguir que la carne quede bien firme.
  2. Secar muy bien los filetes con papel de cocina para evitar humedad.
  3. Cortar el pescado en trozos pequeños para que quepan mejor en los frascos y luzcan más prolijos al servir.
  4. Salar ligeramente y enharinar los trozos.
  5. Freír en aceite bien caliente hasta que estén dorados. Retirar y reservar.
Preparación del escabeche:
  1. Colocar en una olla dos vasos de aceite y calentar a fuego suave.
  2. Pelar los ajos y cortar en láminas finas.
  3. Cuando el aceite esté tibio, incorporar los ajos, el laurel, los granos de pimienta y el romero.
  4. Agregar el vinagre y dejar hervir durante 10 minutos para que los sabores se integren.
  5. Añadir el pescado frito y cocinar todo junto 5 minutos más.
Envasado y conservación:
  1. Esterilizar previamente los frascos y sus tapas.
  2. Envasar el pescado mientras esté caliente y asegurarse de que los frascos también estén calientes para evitar contrastes bruscos de temperatura.
  3. Cerrar herméticamente, dejar enfriar y guardar en la nevera.
  4. Para conservarlos por más tiempo, colocar los frascos cerrados en una olla con abundante agua caliente, completamente cubiertos, y cocinar durante 20 minutos.

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