¿Sabías que los mejores descubrimientos a veces nacen de un despiste? La tarta Tatín de manzanas es el ejemplo perfecto de que lo sencillo puede ser espectacular. Al hornearse «al revés», con la masa coronando la fruta, se consigue un caramelizado que es pura tentación. Solo necesitas unas buenas manzanas y una lámina de hojaldre o masa quebrada.
Lo que la hace única es cómo se entrelazan los jugos de la fruta con el caramelo, creando un sabor intenso y profundo. Además, de la consistencia, donde la suavidad de la manzana cocinada contrasta con la base crujiente y dorada.
Lo ideal es darle la vuelta mientras sigue tibia para que el caramelo bañe toda la superficie. El acompañamiento para este postre es, sin duda, una cucharada de crème fraîche o nata montada sin azúcar. El toque final, un vino dulce tipo Moscatel o una sidra artesana será el maridaje perfecto.
Un poco de historia
Esta tarta francesa nació por error en el Hotel Tatin en 1889. Cuentan que Stephanie Tatin, al cocinar las manzanas más de la cuenta, intentó salvar el postre colocando la masa encima para hornearla a toda prisa. Al darle la vuelta, descubrió un manjar caramelizado que fascinó a los comensales. Lo que fue un descuido en la cocina se convirtió en uno de los postres más famosos del mundo.
¡Este clásico invertido dejará a todos con la boca abierta en tu próxima cena!

Tarta Tatín de manzanas
Instrucciones
- Tamizar la harina con el azúcar y la sal en un bol amplio.
- Agregar la mantequilla en trozos pequeños y mezclar hasta integrar bien.

- Incorporar el agua helada y la cucharada de zumo de limón, y continuar mezclando.
- Amasar sobre la mesa de trabajo hasta obtener una masa lisa y homogénea.
- Envolver en film transparente y refrigerar por 2 horas.

- Pasado este tiempo, sacar la masa 5 minutos antes de estirar para que ablande ligeramente y sea más fácil de manejar.
- Pelar las manzanas y retirar el corazón.
- Derretir 2 cucharadas de mantequilla en un sartén y verter sobre las manzanas.
- Agregar 2 cucharadas de azúcar y mezclar bien para que las manzanas se impregnen del caramelo.
- En el mismo sartén, colocar ¼ de taza de mantequilla, ½ taza de azúcar y 1 cucharada de jugo de limón.
- Calentar a fuego medio hasta que hierva ligeramente y burbujee.
- Colocar las manzanas sobre este caramelo y mezclar suavemente para que se cubran bien.

- Meter el sartén en el horno precalentado a 190 °C durante 15 minutos.
- Retirar y dejar enfriar un poco.
- Estirar la masa quebrada o el hojaldre hasta un grosor de ½ cm y del tamaño del sartén u otro molde apto para horno.

- Cubrir las manzanas con la masa. Si usas hojaldre, pinchar con un tenedor para permitir la salida del vapor.

- Hornear en horno precalentado a 190 °C durante 30-35 minutos, hasta que la masa quebrada esté cocida o el hojaldre dorado.
- Dejar enfriar 30 minutos antes de desmoldar.
- Colocar un plato sobre el sartén y dar la vuelta con cuidado, como si fuera una tortilla.
- Servir sola o acompañada con helado o chantilly.


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