Hay recetas que son más que comida; son tradición familiar. La Torta Pascualina es una de ellas. Aunque la veas en las mesas de Uruguay y Argentina, esta tarta salada tiene un corazón italiano y un alma llena de simbolismo. Hoy te traigo la versión más fácil y jugosa, con ese relleno cremoso de acelgas o espinacas y la sorpresa de los huevos enteros. ¡Prepárate para hornear un clásico inolvidable!
El secreto está en cómo se integran los sabores:
- El relleno cremoso: Ya sea que uses acelgas, espinacas o alcachofas, la clave es mezclarlas con huevos, ricotta o requesón. Este no solo da sabor, sino que aporta la cremosidad que envuelve las verduras, creando un relleno jugoso y homogéneo que no se seca al hornear.
- Los huevos enteros: Incluir huevos crudos en el relleno (que se cuecen durante el horneado) es el toque especial. Cuando cortas la porción, la yema aporta una riqueza y un color dorado que eleva tanto el sabor como la presentación de tu Pascualina.
- La textura es símbolo: Aunque ya no se usen 33 hojas de masa filo (¡hoy usamos masa de tarta!), el objetivo es que la base sea tierna y la tapa crujiente. Este contraste protege el relleno y le da una mordida satisfactoria a cada bocado.
Origen e historia
La Pascualina (Tarta de Pascua) es originaria de Liguria, Italia. Tradicionalmente se comía en Semana Santa y se hacía con 33 capas de masa delgada (en alusión a los años de Cristo). La receta fue llevada por inmigrantes a Sudamérica, donde se popularizó en Uruguay y Argentina, adaptándose con masa criolla y relleno de acelga, volviéndose un plato de consumo diario.
🥂 Acompañamiento y maridaje
Para acompañar este plato completo:
- Bebida: Un vino blanco joven y fresco, como un Torrontés o Sauvignon Blanc, es perfecto para equilibrar el sabor terroso de las verduras.
- Sencillez: La Pascualina se acompaña mejor con una ensalada fresca de tomates cherry y albahaca con aceite de oliva, que añade un toque de acidez que corta la riqueza del relleno.
Una vez que pruebes esta versión casera, sabrás por qué la Pascualina es una receta tan querida.
¡Prepara esta Torta Pascualina tradicional y te aseguro que llenarás tu mesa de sabor, historia y muchísima jugosidad!

Torta pascualina de acelga
Instrucciones
- Comenzar por cocinar la acelga, escurrirla bien y picarla finita.
- Picar la cebolla y sofreírla hasta que quede tierna y transparente.
- Agregar el bacon y mezclar para que suelte su aroma.

- Incorporar la acelga picada y saltear todo junto unos minutos.
- Retirar del fuego y añadir la nuez moscada y el queso rallado, mezclando para integrar.
- Batir ligeramente dos huevos e incorporarlos al relleno para darle suavidad y cohesión. Reservar.
- Mezclar la harina, la mantequilla, el agua y la sal hasta formar una masa unida.
- Amasar hasta sentirla suave y elástica.
- Dejar reposar 30 minutos para que relaje y sea más fácil de estirar.
- Dividir la masa en cuatro partes iguales y estirarlas muy finas, casi transparentes.
- Engrasar un molde desmontable y colocar la primera capa de masa.
- Pintarla con un poco de aceite y añadir la segunda capa.
- Distribuir el relleno de acelga sobre la base.
- Con una cuchara, hacer cuatro huequitos y colocar un huevo crudo en cada uno.

- Cubrir con la tercera lámina de masa, ajustándola bien al borde y pintándola con aceite.
- Colocar la cuarta capa, recortar los sobrantes y sellar bien los bordes.
- Usar restos de masa para cortar hojas decorativas y adherirlas con un toque de aceite.
- Pintar toda la superficie con huevo batido para lograr un color dorado perfecto.
- Llevar a un horno precalentado a 205 °C durante 45 minutos, o hasta que esté dorada y crujiente.

Vídeo
Tips
- La receta tradicional no incluye bacon, pero agregarlo aporta un sabor ahumado y delicioso. Si prefieres mantenerte fiel a la versión clásica —o simplemente no te gusta— puedes omitirlo sin problema.
- Y si no tienes acelga a mano, también puedes sustituirla por espinaca: queda igual de rica y suave.


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