¿Quieres una receta que te mime por dentro, sea saludable y encima esté increíblemente rica? ¡Pues has llegado al sitio ideal! Prepara tu cuchara porque hoy te enseño a preparar la mejor crema de puerros que habrás probado: fácil, con una textura supercremosa y perfecta para cuidarte sin renunciar al sabor.
¡Esta crema es una maravilla! Es ideal para las épocas de frío o para cuando quieres sentirte ligero, ya que sacia un montón y es baja en calorías. Pero más allá de lo fit, el verdadero placer es su sabor y su textura de terciopelo.
El secreto está en cómo los sabores se integran:
- El corazón del sabor: El puerro es la estrella. Aunque lo cocinamos para conseguir esa textura sedosa, su sabor dulce y suave inunda la crema, creando una base inconfundible y deliciosa.
- La salud al poder: Aprovechamos las bondades de esta verdura. El puerro es diurético, amigo de tus huesos (por la Vitamina K y el Calcio) y ayuda a la digestión gracias a su fibra. ¡Muchísimo mejor que cualquier opción enlatada o instantánea!
- La textura es supercremosa: Conseguimos esa melosidad espectacular sin necesidad de añadir toneladas de nata. Con una buena cocción y un truco de chef que te contaré en los pasos, tu crema quedará con una consistencia aterciopelada que enamora desde el primer bocado.
Acompañamiento o maridaje: Un vino blanco seco y ligero como un Albariño o un Verdejo realzará la dulzura del puerro. Si buscas algo sin alcohol, prueba con unos picatostes de pan integral especiados con romero o un huevo poché por encima.
Origen e historia: Esta receta tiene sus raíces en la tradicional Vichyssoise francesa, aunque esta versión caliente, rústica y más saludable es una adaptación popular en la cocina casera europea. Originalmente se cree que la Vichyssoise fue creada por Louis Diat, un chef francés en el Ritz-Carlton de Nueva York.
¡Anímate a probar esta receta y dile adiós para siempre a las sopas aburridas!
Si lo haces con amor, se nota en el sabor.

Crema de puerros
Instrucciones
- Lavar bien los puerros para retirar toda la tierra que puedan tener entre las capas. Cortarlos en rodajas finas, incluyendo la parte blanca y la verde más tierna.

- Pelar y picar la cebolla. Rehogar la cebolla y el puerro en una olla con un chorrito de aceite, cocinándolos a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta que estén suaves y fragantes.
- Agregar la patata pelada y cortada en cubos pequeños. Mezclar para que se integre con el sofrito.
- Añadir el caldo caliente y dejar cocinar a fuego medio hasta que la papa esté tierna, unos 15 a 20 minutos.

- Retirar del fuego y dejar enfriar unos minutos. Triturar con licuadora o batidora hasta obtener una crema lisa y suave.
- Ajustar la textura: si la crema queda espesa, añadir un poco más de caldo; si queda ligera, volver a cocinar unos minutos para espesar.
- Sazonar con sal y pimienta al gusto. Añadir un chorrito de nata si se desea una crema más sedosa.
- Servir bien caliente y decorar con rodajitas de puerro salteado, un hilo de nata o semillas tostadas.



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