Hay pocos platos que encapsulen la esencia de Italia tan bien como unos ñoquis caseros bañados en el vibrante Pesto genovese. Esta no es solo una receta, es una tradición deliciosa que te conecta con siglos de historia culinaria. ¡Una combinación fácil y deliciosa que se convertirá en un favorito instantáneo en tu mesa!
La historia de humildad del ñoqui de patata
Aunque el término gnocchi se refiere a una amplia variedad de pastas italianas (con sémola, maicena o calabaza), los más amados son, sin duda, los de patata. Su origen se remonta a la necesidad de la gente más humilde del noreste italiano, alrededor de 1880. Cuando los molineros subieron las tasas del trigo, los campesinos tuvieron que ser creativos. ¿La solución? Sustituir la mayor parte de la harina por puré de patatas. ¡Y así nació, de la necesidad, uno de los grandes inventos de la cocina italiana!
La magia del 29 y la suerte en el plato
La tradición del ñoqui no se detiene en Italia. En países como Uruguay, se ha adoptado una costumbre muy especial: comer ñoquis el día 29 de cada mes. La leyenda cuenta que, para atraer la suerte y la abundancia, se debe colocar el billete de mayor valor debajo del plato. Este ritual, que trae consigo el sabor de lo casero, surgió supuestamente tras una profecía de abundancia hecha por un joven médico peregrino agradecido a unos campesinos italianos.
Te invitamos a probar esta receta, que fusiona la suavidad de los ñoquis con la explosión de aroma del pesto. ¡Acompáñame a preparar esta delicia y a poner un billete bajo tu plato para atraer la suerte!

Ñoquis o Gnocchi con Pesto
Ingredientes
Instrucciones
- Colocar las patatas en agua con sal y cocinarlas con la piel para que queden más secas y arenosas, perfectas para lograr ñoquis suaves.
- Pelar las patatas aún calientes y pasarlas por el pasapuré. Si no tienes, pisar muy fino con un tenedor. Dejar enfriar hasta que estén tibias.
- Colocar el puré en un bol y agregar la harina, la sal y el aceite. Mezclar y amasar hasta obtener una masa suave, firme y sin grumos.
- Formar rollitos de aproximadamente 2 cm de diámetro y cortar trocitos del mismo tamaño. Pasar cada uno por los dientes de un tenedor para darles su textura clásica.
- Colocar los ñoquis en bandejas espolvoreadas con harina y dejarlos secar por 30 minutos. Este descanso ayuda a mantener su forma al hervirlos.

- Mientras reposan, es el momento ideal para preparar el pesto.
- En un mortero colocar la albahaca fresca, la sal y el ajo. Machacar hasta obtener una pasta fragante.
- Agregar los piñones y seguir trabajando la mezcla hasta que quede cremosa.
- Verter aceite de oliva poco a poco mientras mezclas, dejando que el pesto tome brillo.
- Incorporar el queso parmesano rallado y mezclar. Si la mezcla queda demasiado espesa, añadir un chorrito más de aceite para suavizarla.

- Hervir agua con sal, llevar a ebullición una olla amplia con abundante agua y un puñito de sal.
- Agregar pequeñas tandas de ñoquis para evitar que se peguen. Cuando flotan, están listos. Retirarlos con espumadera y repetir hasta terminar.

- Servir los ñoquis calientes, cubrir generosamente con el pesto casero y espolvorear con más parmesano para coronarlo. Cada bocado es una mezcla de suavidad, frescura y aroma que recuerda lo bonito de cocinar en casa.


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