Pizza sin tomate: como prepararla fácil con espinacas y champiñones

Pizza casera sin tomate con espinaca, champiñones y queso gratinado sobre bechamel cremosa.

Si creías que la pizza solo se hacía con salsa de tomate, ¡prepárate para cambiar de opinión! Hoy vamos a preparar una versión gourmet, cremosa y deliciosamente fácil: la Pizza de espinacas, champiñones y bechamel. Es la opción perfecta cuando buscas algo diferente, reconfortante y lleno de sabor. ¡Te aseguro que esta combinación de verduras frescas y salsa suave te encantará!

El secreto está en cómo los sabores se integran:

  • La base de bechamel cremosa: La salsa bechamel actúa como el corazón del sabor, reemplazando al tomate. Su base de leche y mantequilla aporta una riqueza láctea y una cremosidad inigualable que se funde con los demás ingredientes, creando un fondo suave y salado.
  • Los champiñones: Saltear ligeramente los champiñones antes de ponerlos sobre la pizza es crucial. Este paso intensifica su sabor umami y evita que suelten agua durante el horneado, garantizando que el sabor de la bechamel y las espinacas no se diluya.
  • El equilibrio de texturas: El secreto reside en el contraste: la suavidad de la bechamel se mezcla con la textura tierna de las espinacas y el masticable de los champiñones, todo sobre una base de masa crujiente. ¡Cada mordida es una experiencia!

Origen e historia

La pizza moderna nace en Nápoles en el siglo XVII como un plato humilde a base de pan plano. Sus orígenes, sin embargo, se remontan al 500 A.C. en Grecia, donde los soldados comían panes planos con especias. Hoy, es la comida rápida más extendida, y recetas como esta, con bechamel, son adaptaciones modernas italianas del Norte (Lombardía/Emilia-Romaña) del concepto original.

Alimentos que acompañan realzando su sabor

Esta pizza de sabor suave y cremoso se realza con:

  1. Bebida: Una cerveza Lager o Pale Ale, o un vino blanco seco y fresco (como un Sauvignon Blanc) con buena acidez para equilibrar la riqueza de la bechamel.
  2. Acompañamiento: Una ensalada de rúcula aderezada con limón y un poco de queso parmesano por encima. La acidez y el amargor de la rúcula limpian el paladar.

Anímate a hornearla; te prometo que esta versión se convertirá en tu nueva favorita sin tomate.

¡Prepara esta Pizza de espinacas y bechamel casera y te aseguro que será la receta más cremosa que te pedirán tus amigos y la familia!

Pizza casera sin tomate con espinaca, champiñones y queso gratinado sobre bechamel cremosa.
Lupe Soto V.

Pizza con espinacas bechamel y champiñones

Pizza casera con espinaca, champiñones y bechamel suave, sin tomate. Una opción cremosa, sabrosa y fácil de preparar.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 13 minutos
Tiempo Total 23 minutos
Raciones: 8
Plato: Al horno
Cocina: Cocina internacional

Ingredientes
  

Ingredientes para la bechamel:
  • 1 cebolla
  • 2 vasos de leche
  • 2 cdas de harina
  • 2 cdas de mantequilla
  • ¼ cdta de sal
Ingredientes para la pizza:
  • 1 lámina de masa para pizza
  • queso Edam rallado c/n
  • 1 atado de espinacas
  • ½ taza de tiras de bacon
  • 4 champiñones laminados

Utensilios

  • Sartén
  • Placa para horno
  • Horno

Instrucciones
 

Preparación de la bechamel con las espinacas:
  1. Cortar la cebolla muy fina y sofreír en una sartén con mantequilla hasta que quede transparente y fragante.
  2. Agregar la harina y la sal, mezclar bien y dejar tostar unos instantes para evitar que se formen grumos.
  3. Incorporar poco a poco la leche caliente, removiendo de forma constante hasta obtener una textura suave.
  4. Retirar del fuego cuando espese ligeramente; debe quedar una bechamel de término medio, no demasiado espesa.
  5. Añadir la espinaca cortada en trozos grandes y mezclar para que quede bien impregnada en la salsa. Reservar
Preparación de la pizza:
  1. Espolvorear un poco de harina sobre la mesada y estirar la masa de pizza —casera (la receta la encuentras aquí) o comprada— hasta obtener aproximadamente ½ cm de grosor y el tamaño de la bandeja.
  2. Si se utiliza una tapa ya lista, colocarla directamente sobre la bandeja.
  3. Precalentar el horno a 250 °C
  4. Llevar la masa al horno colocándola en la parte baja durante unos 8 minutos, vigilando que se cocine sin dorarse demasiado.
  5. Retirar la masa y extender la mezcla de bechamel con espinacas sobre toda la superficie.
  6. Añadir los champiñones y cubrir con queso rallado.
  7. Hornear durante 5 minutos más y, si se desea un acabado más dorado, gratinar unos minutos adicionales hasta alcanzar el color preferido.
  8. Retirar del horno, cortar y servir bien caliente.

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