Hoy viajamos directamente al noroeste de España para rendir homenaje a una de las maravillas de su cocina: la Empanada gallega. Este plato, más que una tarta salada, es una pieza de historia, una comida increíblemente jugosa y satisfactoria.
Te traemos una receta fácil de Empanada gallega de pollo que te transportará a Galicia en cada bocado.
Un origen de leyenda y peregrinación
El origen exacto de la empanada es tan incierto como fascinante, con indicios de preparaciones similares que se remontan a varios siglos antes de Cristo. La necesidad de una comida fácil de transportar y duradera para llevar consigo hizo que esta receta se consolidara en Galicia.
La Empanada gallega ganó una importancia gracias a los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago. Era la ración perfecta para el largo viaje.
Su relevancia cultural se plasma incluso en el arte: era tan importante, que una de las tallas del famoso Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela, del siglo XII, muestra una figura intentando comer una empanada, como parte de un castigo infernal. ¡Un plato tan delicioso que es pecado!
La versatilidad de un clásico gallego
La Empanada Gallega es apreciada por su masa suave, fina y crujiente, que envuelve rellenos tan diversos como los paisajes de Galicia. Es una base tan perfecta que admite casi cualquier ingrediente del mar y la tierra:
- Del mar: pulpo, sardinas, bacalao, atún, anguila, y mariscos como zamburiña, vieira, mejillones o almejas.
- De la tierra: carnes de cerdo, pollo o pavo.
La receta de hoy es una deliciosa variante de pollo, perfecta para quienes prefieren los sabores de tierra firme, con ese exquisito sabor gallego.
Las claves de una empanada gallega jugosa
El secreto para que nuestra empanada de pollo sea jugosa (y no quede seca) está en el relleno, conocido como zaragallada o pisto gallego:
- La masa fina: tanto por arriba como por abajo para que se hornee uniformemente y quede crujiente, sin opacar al relleno.
- El sofrito generoso: el relleno de pollo debe cocinarse con una buena base de cebolla y pimientos, con bastante aceite de oliva. Este sofrito es lo que le da la jugosidad y el sabor intenso que impregna la masa.
- El reposo: dejar reposar la empanada ya rellena antes de hornearla ayuda a que el relleno se asiente y la masa se relaje, resultando en una textura más tierna y un sabor más profundo.
Y recuerda: ¡Comer Empanada gallega es hacer un pequeño viaje a Galicia sin moverse de casa!

Empanada gallega de pollo
Instrucciones
- Picar la cebolla y el pimiento en trozos bien pequeños para que el relleno quede suave y uniforme.
- Sofreír la cebolla en un poco de aceite hasta que esté transparente y aromática.
- Agregar el pimiento y mezclar, dejando que se ablande lentamente.
- Incorporar la salsa de tomate y remover para integrar todos los sabores.
- Añadir la pechuga de pollo cocida y desmechada, salpimentar a gusto y mezclar.

- Cocinar durante unos 5 minutos para que el relleno tome cuerpo y reservar.
- Se puede preparar la masa (según la receta base) y dividirla en dos partes iguales para estirarlas o simplemente estirar la masa comprada del tamaño de la bandeja para horno.
- Forrar con papel de horno una bandeja y colocar la primera hoja de masa, acomodando los bordes para facilitar luego el cierre.

- Distribuir el relleno sobre la masa y presionar suavemente para compactarlo.
- Cubrir con la segunda hoja de masa y recortar los sobrantes, dejando margen suficiente para el doblez.
- Cerrar hacia adentro y presionar con un tenedor para sellar bien la empanada.
- Pinchar la superficie con un tenedor en varios puntos para que los vapores escapen durante la cocción.
- Decorar con tiras o figuras hechas con la masa sobrante.
- Pintar con huevo batido para lograr un dorado uniforme y brillante.

- Hornear a 190°C durante unos 20 minutos, o hasta que la superficie esté dorada; la masa será lo único que necesite cocción, ya que el relleno está listo.
- Dejar enfriar ligeramente antes de cortar para que mantenga su forma perfecta.


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