Si te gustan los sabores afrutados y buscas una bebida que sea tan deliciosa como visual, ¡esta receta es para ti! Hoy te traemos nuestro Licor de cerezas casero: una bebida artesanal que captura el sabor de las cerezas maduras, ofreciendo un intenso color rubí y un aroma que enamora.
Un sorbo de europa y frescura
Saborea un licor de textura suave, donde el dulzor de la fruta se equilibra con un toque ligeramente ácido y refrescante. Este licor es una joya versátil:
- Solo o con hielo: Un digestivo afrutado perfecto para sobremesas.
- En coctelería: Ideal para añadir un toque gourmet a tus tragos.
- En postres: ¡Un chorrito sobre un brownie de chocolate es una combinación ganadora!
Su sabor limpio y afrutado lo convierte en una opción imprescindible en tu mueble bar casero.
La herencia de los cerezos europeos
El origen del Licor de cerezas se encuentra en las ricas tradiciones licoreras de Europa, especialmente en regiones con abundantes cultivos de cerezas como Francia, Italia y Alemania. Este tipo de licor, que nos recuerda al famoso Kirsch alemán, se ha elaborado durante siglos con métodos artesanales. Al hacer tu propia versión casera, aprovechas toda la esencia de las cerezas maduras, creando una bebida robusta, dulce y con un sabor distintivo que rinde homenaje a esta herencia.
¡Prepara este licor hoy y embotella la esencia del verano para disfrutarla todo el año!

Licor de cerezas casero
Instrucciones
- Lavar las cerezas cuidadosamente, eliminar los huesos y triturar la pulpa hasta obtener una consistencia homogénea.
- Colocar la pulpa triturada en frascos de vidrio herméticos y esterilizados y dejar fermentar durante tres días en un lugar fresco y oscuro.

- Pasados los tres días de fermentación, incorporar el aguardiente a la pulpa y cerrar bien los frascos.

- Dejar macerar la mezcla durante dos meses en un lugar frío y oscuro.
- Al cumplirse el tiempo, filtrar con una tela fina y limpia para extraer solo el líquido.

- Cocinar hasta obtener un almíbar y dejar enfriar completamente antes de continuar.
- Incorporar el almíbar frío al licor filtrado y mezclar suavemente para integrar.

- Dejar reposar la mezcla durante otros dos meses en un lugar oscuro y fresco.
- Pasado este tiempo, filtrar nuevamente con una tela fina para eliminar los sedimentos formados.

- Envasar el licor en frascos o botellas esterilizadas.
- Cerrar herméticamente y conservar en un lugar fresco.
- Servir bien frío después de una comida o usar para dar un toque especial a postres y cócteles


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