Nuestro Bizcocho de naranja con chocolate es una deliciosa combinación de sabores cítricos y dulces, con una textura esponjosa y húmeda que es pura perfección. ¡Un bocado de felicidad casera!
El placer esponjoso del contraste cítrico
La magia de este bizcocho reside en el equilibrio de sus protagonistas:
- La naranja: aporta un toque fresco, brillante y aromático que impregna toda la casa.
- El chocolate: Añade una nota intensa, profunda y reconfortante, que se funde con la acidez de la fruta.
- La textura: Es maravillosamente esponjoso y se mantiene húmedo por días.
Es ideal para cualquier ocasión, ya sea un desayuno, una merienda o un postre sencillo. Su sabor inconfundible siempre es un acierto.
Una fusión de sabores con raíces Europeas
La unión de la naranja y el chocolate es una fusión que se ha perfeccionado a lo largo de los siglos. Aunque este bizcocho no tiene un origen único, la deliciosa combinación se popularizó gracias a la pastelería francesa e italiana, donde tanto los cítricos del Mediterráneo como el cacao han sido ingredientes de lujo.
Con el tiempo, esta mezcla de sabores ha viajado por todo el mundo, adaptándose a infinitas versiones de bizcochos y postres. Nuestra receta es un homenaje a esa tradición, ofreciendo un postre fácil de hacer pero con un sabor sofisticado y gourmet.
¡Prepara este bizcocho hoy y disfruta de esta deliciosa y tentadora fusión!

Bizcocho de naranja y chocolate
Instrucciones
- Cernir la harina, la sal y el polvo de hornear y reservar.
- Batir la mantequilla pomada hasta obtener una textura cremosa y suave.
- Agregar el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, hasta que la mezcla quede esponjosa y homogénea.
- Incorporar la ralladura de naranja, la esencia de naranja, la vainilla y el zumo de naranja, batiendo para integrar bien todos los sabores.
- Añadir los huevos de uno en uno, batiendo después de cada incorporación, hasta lograr una crema lisa y uniforme.
- Agregar la harina cernida de una sola vez y mezclar con una espátula usando movimientos envolventes y suaves.
- Cortar la naranja confitada en trocitos muy finos y delgados.
- Picar el chocolate en trozos pequeños.
- Colocar en un bol el chocolate picado y la naranja confitada y añadir una cucharada de harina.

- Mezclar bien para impregnar las piezas de harina y luego pasar por un colador para retirar el exceso.
- Este paso ayudará a que el chocolate y la naranja no se hundan en la masa y queden bien distribuidos en el bizcocho.

- Incorporar a la masa y mezclar con suavidad hasta que todo quede uniformemente integrado.
- Verter la masa en un molde forrado con papel de horno, llenándolo hasta ¾ de su altura para permitir que el bizcocho crezca sin desbordar.
- Hornear en horno precalentado a 165 °C hasta que, al pinchar con un palillo, este salga limpio.
- Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
- Espolvorear con azúcar glas por encima y decorar con rodajas de naranja confitada.


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