Esta es una de mis recetas preferidas. Es un clásico muy fácil de preparar y que nunca falla, pero con un toque muy especial.
Esta es una crema definitivamente exquisita. Olvídate de añadir patatas o harinas para espesar. Lo que la hace única es el equilibrio de texturas, logrando una densidad natural y sedosa. La clave está en cómo se integran los sabores a fuego lento, permitiendo que el champiñón sea el protagonista.
¿Cómo disfrutarla al máximo?
Uno de los alimentos que combina con este plato, son unas lascas de queso curado que le van de maravilla. Para presentarla en la mesa, un poco de nata o un hilo de aceite de oliva virgen extra y un poco de orégano fresco marcarán la diferencia.
Un buen acompañamiento son unas buenas tostadas de pan artesano. Y una copa de un vino blanco, es el maridaje perfecto.
Un poco de historia
La crema de champiñones tiene sus raíces en la refinada cocina francesa del siglo XVIII, inspirada en las clásicas veloutés. Antiguamente era un plato reservado para ocasiones especiales por el aroma terroso y distinguido de los hongos. Con el tiempo, se ha convertido en el emblema del «comfort food» mundial, demostrando que la sencillez es la clave del éxito.
¡Prepárate, porque el aroma que saldrá de tus fogones va a enamorar a todos y es tan cremosa que no dejarás de repetirla!

Crema de champiñones muy cremosa
Instrucciones
- Colocar el aceite en una olla amplia y llevar a fuego medio.
- Agregar el puerro picado y los ajos, y sofreír durante 2–3 minutos hasta que comiencen a transparentar.

- Añadir los champiñones enteros o si son grandes cortar en láminas, subir ligeramente el fuego y sofreír sin remover durante unos 5 minutos para que se doren bien.

- Remover y continuar la cocción hasta que suelten su jugo y empiecen a tomar color. Salpimentar al gusto y reservar algunos champiñones para la decoración final.

- Bajar el fuego, incorporar la mantequilla y el orégano, y cocinar removiendo durante 3–4 minutos.
- Añadir el vinagre, mezclar bien y verter el caldo. Comprobar el punto de sal y ajustar con pimienta.

- Cocinar a fuego lento durante unos 10 minutos para que los sabores se integren.
- Triturar con la batidora de mano hasta obtener una crema fina y homogénea. Añadir más caldo si es necesario hasta lograr la textura deseada.
- Volver a colocar la crema al fuego, incorporar el queso parmesano y la nata al gusto.
- Cocinar 3 minutos más, removiendo suavemente, hasta que quede bien cremosa.
- Servir muy caliente y decorar con los champiñones reservados y trocitos de pan tostado con ajo o picatostes



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