Hoy te traemos la receta para conseguir un Pollo frito al estilo KFC casero que es una maravilla: crujiente por fuera y jugoso por dentro. ¡Prepárate para dominar esa codiciada capa exterior dorada e irresistible!
El placer del crujido y la mezcla secreta
La perfección de este pollo reside en su rebozado sazonado, que utiliza una mezcla de hierbas y especias que imita el sabor inconfundible del original. Al freírse hasta alcanzar un dorado perfecto, se logra esa textura que hace crack con cada mordida.
- Textura: el crujido es la estrella, mientras el interior permanece tierno y jugoso.
- Sabor: una explosión de sabor sazonado que lo convierte en un clásico instantáneo.
Es ideal para disfrutar solo o acompañado de guarniciones como puré de patatas cremoso y ensalada fresca.
Del Coronel Sanders a un Icono Global
La historia de este pollo es tan legendaria como su sabor. El origen de KFC se remonta a Harland Sanders en la década de 1930 en Corbin, Kentucky. Sanders comenzó vendiendo su pollo frito en su pequeño restaurante junto a una estación de servicio.
Buscando la perfección, desarrolló su famosa receta secreta de 11 hierbas y especias y revolucionó la técnica al usar una freidora a presión. Esto le permitía cocinar el pollo más rápido sin sacrificar la textura crujiente ni la jugosidad. En 1952, franquició su idea, y así nació Kentucky Fried Chicken, una de las cadenas de comida rápida más icónicas del mundo.
¡Prepara este pollo frito hoy y disfruta de esta deliciosa y tentadora fusión!

Pollo al estilo de KFC
Instrucciones
- En un bol grande, mezclar la leche y el huevo hasta integrar bien.

- Sumergir las piezas de pollo en esta mezcla y marinar en el refrigerador durante al menos 2 horas, o toda la noche para un sabor más intenso y una carne más tierna.

- En un cuenco amplio, mezclar la harina de trigo, la maicena, las especias y los condimentos secos.

- Remover bien hasta obtener una mezcla uniforme donde las harinas y las especias queden perfectamente integradas.
- Pasar cada pieza de pollo por la harina especiada para cubrirla por completo.
- Para lograr un rebozado más grueso y crujiente, volver a sumergir el pollo en la mezcla de leche y huevo, y rebozarlo una segunda vez en la harina especiada.
- Freír el pollo en pequeñas cantidades en freidora de aire, ajustando la temperatura y el tiempo según las indicaciones del fabricante, hasta que esté dorado y crujiente.

- Si se prefiere el método tradicional, calentar abundante aceite en una sartén profunda y freír pocas piezas a la vez, durante unos 15 minutos o hasta que estén bien doradas por fuera y cocidas por dentro.
- Colocar las piezas sobre una rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Dejar reposar el pollo unos minutos antes de servir, permitiendo que los jugos se asienten y el rebozado conserve su textura crujiente.


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