Hay dulces que no solo se comen, ¡se sienten! Hoy te compartimos una receta muy especial, cargada de memoria y cariño: los Pestiños caseros al estilo de la abuela Paquita. Esta es la receta familiar que ha pasado de madres a hijas, ofreciendo un bocado crujiente, dorado y lleno de sabor.
El aroma irresistible de la tradición familiar
Los pestiños de la abuela Paquita son la definición de la perfección dulce. Nuestra masa frita es maravillosamente aromática, gracias a la infusión de anís, vino dulce y ralladura de limón.
- El toque de la Abuela: Aunque la receta original suele llevar miel y ajonjolí, la abuela Paquita nos legó su propia versión familiar, más simple y con un baño de azúcar y canela que desprenden un aroma irresistible.
- La textura: cada bocado es un equilibrio perfecto entre la dulzura y esa textura crujiente y hojaldrada, transmitiendo el cariño y la tradición de generaciones pasadas.
Este postre evoca las reuniones familiares y las recetas que se hacen con calma y amor.
La dulce herencia de Al-Ándalus
Los pestiños son un dulce tradicional con profundas raíces en la gastronomía andaluza, y su historia se remonta a la época de Al-Ándalus. Cuentan con una fuerte influencia de la repostería árabe, visible en el uso de especias como el anís y el ajonjolí.
Con el tiempo, esta deliciosa preparación se popularizó y se convirtió en un dulce estrella de la Semana Santa y la Navidad en toda España. Nuestra receta te permite revivir ese legado histórico con el toque personal de la cocina de Paquita.
¡Prepara estos Pestiños hoy y disfruta de esta deliciosa y tentadora fusión!

Pestiños caseros tradicionales
Instrucciones
- Colocar la harina en un bol grande y formar un volcán en el centro.
- Agregar el anís o mata uva en el hueco.
- En un sartén, calentar el aceite junto con la cáscara de limón y la de naranja para aromatizarlo.
- Cuando el aceite esté bien caliente, retirar las cáscaras y verter la mitad del aceite en el centro del volcán de harina.
- El aceite comenzará a burbujear; esperar a que termine y luego mezclar con una cuchara de madera con cuidado.
- Incorporar la sal, el polvo de hornear, el bicarbonato, la ralladura de limón y el huevo.
- Mezclar para integrar los ingredientes y añadir el resto del aceite aromatizado.
- Agregar el vino y remover bien, luego comenzar a amasar hasta obtener una textura uniforme y sin restos de harina seca.
- Formar una bola con la masa, tapar con un paño de cocina limpio y dejar reposar durante 30 minutos para que se relaje y tome cuerpo.
- Con la masa reposada, tomar pequeños trozos y formar bolitas.
- Aplastar cada bolita con la palma de la mano estirando hasta que quede bien fina.

- Doblar un extremo hacia el otro, juntando ambos lados, y luego estirar ligeramente las puntas para darle la forma tradicional del pestiño.


- Calentar abundante aceite hasta que esté bien caliente.
- Freír los pestiños por tandas, girándolos con cuidado para que se doren de manera uniforme.
- Cuando estén dorados, retirarlos del aceite y dejar escurrir el exceso de grasa brevemente.
- Pasar inmediatamente por una mezcla de azúcar y canela, rebozándolos por todos lados hasta que queden bien cubiertos.

- Dejar enfriar ligeramente y disfrutar de estos dulces crujientes y aromáticos, perfectos para acompañar con un café o una copita de anís.


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