Hay platos que no solo se cocinan, ¡se narran! Y el Arroz empedrado tradicional que hoy compartimos es uno de esos tesoros. Detrás de sus sabores humildes y contundentes, se esconde la historia, la tierra y, en este caso, también la mirada sensible de mi amigo Javier Martínez Villanueva, narrador por vocación y cocinero por amor a las raíces.
El sabor de la memoria y la sencillez
Javier prepara este arroz como quien escribe un cuento: con paciencia, con memoria, y con esa chispa que convierte lo cotidiano en extraordinario. Este guiso es la combinación perfecta de arroz, garbanzos y carnes con mucho sabor.
- Sabor: profundo, auténtico y reconfortante, con notas de campo.
- Textura: contundente, ideal para un plato único.
- El apodo: su nombre proviene del aspecto final del plato, donde los garbanzos parecen pequeñas piedras sobre el arroz.
Es una receta con alma que huele a hogar, a tierra y a letras. ¡Porque cuando Javier cocina, cada grano tiene una historia!
De raíces campesinas en el Levante Español
El Arroz empedrado es un plato arraigado en la tradición culinaria del Levante español (Murcia, Alicante, Comunidad Valenciana). Su origen es humildemente campesino, surgido como una forma ingeniosa de aprovechar los ingredientes disponibles: arroz, legumbres (como garbanzos o alubias) y a menudo bacalao salado.
Es un ejemplo clásico de la gastronomía de aprovechamiento, donde la sencillez de los ingredientes se transforma en un plato sabroso y nutritivo que lleva consigo un fuerte arraigo familiar. Esta receta te permite disfrutar de ese legado en un plato fácil, casero y lleno de sabor.

Instrucciones
- Comienzar preparando todos los ingredientes. Cortar la panceta, la longaniza o salchicha blanca, los chorizos y las morcillas en trocitos pequeños. Pelar la cebolla y cortarla en juliana.
- En una paellera, añadir un par de cucharadas de aceite de oliva y calentarlo a fuego medio.
- Colocar la cabeza de ajo entera en un costado y agregar la panceta. Remover para que se dore de forma pareja y, cuando esté lista, retirar y reservarla.
- A continuación, incorporar la longaniza y sofreirla de la misma manera. Una vez dorada, apartarla y reservar.
- Hacer lo mismo con los chorizos: dejar que se cocinen y suelten su sabor, y reservarlos.

- En el centro de la paellera, añadir la cebolla y remover con cuidado para que no se queme. Debe quedar tierna y transparente.
- Agregar la pasta de pimiento choricero y mezclar bien; luego incorporar el tomate triturado y dejar que todo se sofría unos minutos, hasta que los sabores se integren.

- Añadir los garbanzos, remover, y espolvorear un poco de colorante alimentario al gusto.

- Cocinar un par de minutos y añadir el caldo. Dejar que hierva unos 5 minutos con el fuego centrado si es con gas.

- Al hervir el caldo, añadir el arroz y mezclar suavemente para que se reparta de forma uniforme. Con cocina de gas, bajar un poco el fuego en los laterales; si es de inducción o vitrocerámica, mantenerlo a fuego medio, procurando que el calor se distribuya bien.

- Cocinar unos 20 minutos sin remover, permitiendo que el arroz se haga poco a poco.
- Cuando los granos están casi cocidos, pero aún queda algo de caldo, colocar la morcilla por encima del arroz y presionar ligeramente para que se integre. Así los sabores se fusionarán y el plato quedará irresistible.
- Retirar del fuego, dejar descansar 5 minutos y listo para servir.


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