Si el aroma a canela y manzanas horneadas te hace sentir instantáneamente en casa, ¡esta receta es para ti! Hoy te traemos nuestra Torta de manzana con crema de canela, una delicia que es suave, húmeda y absolutamente rebosante de sabor natural a fruta.
El corazón especiado y la textura jugosa
Imagina cada porción: la masa es increíblemente jugosa, gracias a la manzana, y esconde una delicada crema de canela en su interior. Este corazón cremoso y especiado aporta esa calidez y ese toque reconfortante que asociamos con la repostería clásica. Cubierta con un glaseado dulce y brillante, se convierte en el postre perfecto tanto para una ocasión especial como para disfrutar en una tarde acogedora con un café.
De Austria a la fusión global
La tradición de la torta de manzanas tiene raíces profundas en la repostería europea, especialmente en países como Alemania y Austria, donde clásicos como el Apfelkuchen son muy apreciados. Esta receta es una deliciosa evolución: adoptamos la tradición europea de la manzana como base, y la fusionamos con la rica crema de canela y el glaseado dulce, que son toques muy populares en la repostería moderna. El resultado es una torta que combina la herencia clásica con un gusto especiado y dulce universal.
¡Prepara esta torta hoy y llena tu hogar del aroma más acogedor y delicioso!

Instrucciones
- En un bol poner el azúcar, la canela y las manzanas cortadas en trocitos.

- Remover con una espátula para que se impregnen con el sabor todos los trocitos de manzana y reservar.
- Colocar la mantequilla derretida en un bol junto con la leche, la esencia de vainilla, el azúcar, los huevos y batir a mano.
- Agregar a los líquidos la harina tamizada junto con el polvo de hornear y mezclar hasta que se forme una masa.
- Añadir a la masa las manzanas con la canela, mezclar y reservar.

- En otro bol, poner la mantequilla derretida, el azúcar moreno y la canela en polvo.
- Mezclar bien hasta conseguir una textura cremosa.
- Volcar la masa con las manzanas en un molde forrado con papel para horno.
- Cubrir la superficie con la crema de canela y con un palillo mezclar de forma irregular para que quede por dentro como un marmolado.

- Precalentar el horno a 180°C.
- Hornear durante 60 minutos dependiendo de cada horno.
- Mezclar la leche con el azúcar glas hasta formar una crema.
- Al retirar del horno cubrir con el glaseado y dejar secar antes de cortarla para que absorba y quede húmeda.



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