Esta es una receta tradicional que hará que tus asados y parrilladas queden exquisitos. Hoy te traigo la joya de la carne asada: el Chimichurri tradicional, ese aderezo vibrante que convierte cualquier corte de carne en una obra maestra.
Aunque es un símbolo de la gastronomía argentina, este tesoro de sabor es igual de querido y típico en Uruguay y Paraguay. Es simplemente imposible pensar en un buen churrasco sin su compañía, ¿verdad? Y lo mejor de todo es que es súper fácil de hacer en casa.
Te enseñaré a preparar dos versiones: la base seca para condimentar y adobar (ideal para guardar y usar en cualquier momento) y la gloriosa salsa de chimichurri húmeda, perfecta para rociar esa carne recién salida de la brasa. ¡Prepara tus sentidos, porque esta explosión de sabor te va a encantar!
El secreto está en cómo se integran los sabores:
- El corazón del sabor: La clave es la armonía de las especias. La base de ají molido, orégano el tomillo y el ajo y perejil seco se despierta al infusionarse en aceite, creando un sabor profundo e intenso que abraza la carne.
- La versatilidad es tu aliada: El chimichurri seco es tu comodín en la cocina. Úsalo para sazonar todo tipo de carnes (vacuno, cerdo, pollo, pavo…) ya sea a la parrilla, al horno, a la plancha o incluso en guisos.
- La textura es viva: En su versión salsa, la mezcla se hidrata con vinagre y aceite, dando como resultado una emulsión aromática y fresca con pequeños trozos de hierbas, que aporta un contraste delicioso a la carne jugosa.
Acompañamiento o maridaje para esta receta: Es el acompañamiento esencial para asados y parrilladas. Marida perfectamente con un jugoso Ojo de Bife o una Entraña. En cuanto a la bebida, un robusto vino tinto Malbec o un refrescante vaso de cerveza rubia artesanal son ideales.
El origen e historia de esta receta: Su origen es debatido, pero se consolidó en el Cono Sur (Argentina, Uruguay y Paraguay). Una leyenda popular sugiere que el nombre proviene de un inglés que pedía «give me curry» durante las invasiones inglesas, adaptándose fonéticamente al español.
¡Anímate a prepararlo! Te aseguro que una vez que pruebes tu chimichurri casero, no querrás volver a comprarlo nunca más.

Chimichurri tradicional seco y salsa de chimichurri
Instrucciones
- Mezclar las cantidades de ingredientes secos.

- Envasar y guardar
- Picar muy fino el perejil para que aporte frescura y aroma.
- Machacar en un mortero el diente de ajo con la sal hasta formar una pasta suave.

- Agregar el perejil al mortero y seguir machacando para que los sabores se unan. Reservar.

- Calentar un chorrito de aceite en una sartén pequeña.
- Añadir el chimichurri seco y remover unos segundos para activar los aromas de sus especias.

- Incorporar la mezcla de ajo y perejil y mezclar para integrarlo todo.
- Retirar del fuego y pasar la preparación a un frasco de vidrio.
- Calentar un poco más de aceite y verterlo sobre la mezcla para completar la salsa.

- Agregar una cucharada de vinagre si se desea aportar un toque ácido.
- Mezclar bien y dejar reposar unos minutos antes de usar para que los sabores se asienten.


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