¿Alguna vez has probado estas galletas tan especiales? La masa refrigerada nos da esa ventaja de ganar tiempo sin perder calidad, permitiéndonos formar ese corazón rojo de sandía exquisito.
La magia ocurre cuando los sabores se entrelazan: el dulzor de la sandía con la base mantecosa de la galleta y la armonía de las consistencias, donde lo crujiente del borde se funde con el centro suave y meloso.
Ideas para servirlas: en una merienda acompañadas de una limonada bien fría. Con un té blanco, que respeta la delicadeza de la fruta. Con unos trozos de queso fresco va de maravilla. Además, puedes preparar estas galletas con cualquier mermelada que tengas en casa.
Un poco de historia
Las galletas con centro de mermelada, conocidas como «ojos de buey» o inspiradas en las Linzer austríacas, tienen siglos de tradición. Originalmente se hacían con frutos del bosque, pero la adaptación con sandía es una versión moderna que aprovecha la dulzura de la temporada estival, transformando una receta clásica de invierno en un capricho veraniego único.
¡Prueba este relleno diferente y disfruta de un sabor que te encantará!

Galletas con mermelada de sandía
Instrucciones
- Batir la mantequilla pomada hasta conseguir una textura cremosa.
- Agregar el azúcar y batir enérgicamente hasta integrar bien.
- Incorporar la esencia de vainilla y continuar batiendo.
- Agregar de una sola vez la harina, la sal y el polvo de hornear (Royal).
- Amasar hasta obtener una masa homogénea.
- Formar un bollo con la masa y envolverlo en plástico film.

- Refrigerar mínimo 2 horas, o de un día para otro, para que tome firmeza.
- Pasado este tiempo, sacar la masa del refrigerador y dividirla en dos partes.

- Estirar cada porción hasta obtener un grosor uniforme y cortar círculos del tamaño deseado.
- Cortar círculos más pequeños en el centro de algunos de los círculos; estos serán las tapas que dejarán ver la mermelada.
- Pintar ligeramente con agua la tapa grande y colocar una cucharadita de mermelada de sandía en el centro. La receta de esta mermelada la encuentras aquí.

- Cubrir con la tapa con hueco y presionar suavemente los bordes para unir las galletas.

- Colocar las galletas en una bandeja de horno y hornear en horno precalentado a 205 °C durante 10 minutos, o hasta que estén apenas doradas.
- Dejar enfriar antes de guardar.
- Conservar en un recipiente de vidrio hermético o en latas para galletas para mantener su frescura por más tiempo.



Deja un comentario