Este Brioche relleno de manzanas recién horneado, inundando la casa con su aroma, es una tentación y te va a enamorar. Es la combinación perfecta entre la elegancia francesa y la frescura de la fruta.
La clave para ser irresistible de este pan surge de la unión entre sus aromas, donde la mantequilla y la vainilla se fusionan a la manzana cítrica. Además, está en la compensación de firmezas, con una miga algodonosa que se funde con el relleno suave y jugoso.
Cómo puedes servirlo:
- Presentación: Sírvelo tibio, espolvoreado con un poco de azúcar glas o canela para resaltar su color dorado.
- Complementos: Una crema batida o una bola de helado de vainilla son sus mejores amigos.
- Bebida ideal: Un té Earl Grey bien caliente o un café con leche muy espumoso son los acompañantes perfectos.
Un viaje a la Normandía del siglo XIV
El brioche tiene sus raíces en la Francia medieval, en la región de Normandía, famosa por la altísima calidad de su mantequilla. Aunque nació como un «pan enriquecido» para la nobleza debido al coste de sus ingredientes como el huevo y el azúcar, con el tiempo se convirtió en un icono mundial. Esta versión con manzana le aporta una humedad y un frescor que elevan su historia a otro nivel.
¡Anímate a hornearlo y deja que su suavidad conquiste tus meriendas más especiales!

Brioche relleno de manzana
Instrucciones
- Mezclar la leche tibia con la levadura, una cucharada de azúcar y una cucharada de harina.
- Dejar reposar hasta que la mezcla burbujee y se active la levadura.

- En un bol, batir el huevo junto con el azúcar hasta integrar.
- Agregar el aceite y mezclar bien.
- Incorporar la mezcla de leche y levadura y batir para unir los ingredientes.
- Añadir la mitad de la harina y mezclar.

- Agregar la ralladura de limón y la sal, y volver a mezclar.
- Incorporar el resto de la harina poco a poco.
- Amasar hasta obtener una masa lisa, formando una bola que se despegue de las paredes del bol.
- Cubrir y dejar fermentar en un lugar tibio durante 2 horas, o hasta que doble su volumen.
- Pelar y cortar las manzanas en trozos pequeños.
- Derretir la mantequilla en un sartén a fuego medio.
- Agregar el azúcar y el zumo de limón.
- Cuando la mezcla tome un tono acaramelado, incorporar las manzanas y mezclar.

- Cocinar hasta que las manzanas estén tiernas.
- Añadir la canela, mezclar y dejar enfriar completamente.
- Forrar un molde con papel de horno.
- Desgasificar la masa estirándola suavemente con las manos.
- Formar un rectángulo grande de aproximadamente 5 mm de espesor.
- Distribuir el relleno de manzana en tres filas a lo largo de la masa.

- Cubrir la primera fila con masa, presionando ligeramente para que las manzanas no se salgan.

- Doblar la primera fila sobre la segunda, y luego cubrir la tercera con la masa del borde, colocándola sobre las dos anteriores.

- Cortar en 12 trozos: primero por la mitad y luego 6 piezas en cada mitad.

- Colocar los trozos en el molde con el relleno hacia arriba, dejando espacio entre ellos para que puedan crecer.
- Cubrir con un lienzo y dejar reposar durante 1 hora.
- Pintar con huevo batido.

- Precalentar el horno a 180 °C, calor arriba y abajo.
- Hornear durante 20 a 25 minutos, hasta que estén dorados.
- Al retirar del horno, pincelar inmediatamente con mermelada para dar brillo.


Deja un comentario