Mermelada de kiwi: fácil, única y en pocos minutos

Hoy convertiremos una fruta vibrante y llena de vida en una exquisitez: la Mermelada de kiwi casera. Esta es una receta artesanal y única que le dará un toque fresco y diferente a su despensa.

Es fundamental conocer los maravillosos beneficios del kiwi. Esta fruta es famosa por su altísimo contenido en vitamina C, más que las naranjas, minerales y ácido fólico. Es una poderosa fuente de antioxidantes, y por su gran cantidad de fibra, es excelente para el tránsito intestinal y contribuye a controlar la presión arterial.

Aunque siempre recomendamos consumir el kiwi crudo, esta mermelada es la forma perfecta de preservar su sabor y disfrutar de sus bondades más allá de la temporada.

La magia reside en su contraste único:

  • El corazón del sabor: el kiwi tiene un equilibrio perfecto entre dulzor y un toque ácido vibrante. Este contraste se mantiene e intensifica durante la cocción.
  • El toque especial: la semilla negra del kiwi aporta un detalle visual encantador y una textura crujiente que la hace única.
  • La textura artesanal: gracias a su pectina natural, logramos una mermelada suave pero con cuerpo, que se unta de maravilla.

Origen e historia

El kiwi es originario de China, donde se le conocía como Yang Tao (melocotón de la vid). Se popularizó mundialmente al llegar a Nueva Zelanda a principios del siglo XX.


¿Con qué alimentos se acompaña esta receta?

Esta mermelada de kiwi combina a la perfección con:

  • Desayunos: tostadas de pan integral, muffins, gofres y tortitas.
  • Lácteos: yogur natural, requesón o queso fresco.
  • Quesos: quesos cremosos de sabor suave como el Brie o el Camembert.
  • Carnes frías: es un acompañamiento inesperado y fresco para carnes blancas frías.

Y recuerda: ¡Un frasco de esta mermelada es como guardar la esencia de un jardín en tu despensa!

Lupe Soto V.

Mermelada de kiwi casera

Prepara una exquisita mermelada de kiwi artesanal con una técnica sencilla. Consegue el punto de cocción ideal para un sabor vibrante y una textura perfecta.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Esterilizar y baño María 20 minutos
Tiempo Total 55 minutos
Raciones: 3 frascos
Plato: Mermeladas
Cocina: Cocina internacional

Ingredientes
  

  • 1 kg de kiwis
  • 400 gr de azúcar
  • 1 limón

Utensilios

  • Bol
  • Pisa puré manual
  • Olla
  • Batidora trituradora de mano
  • Frascos de vidrio

Instrucciones
 

  1. Pelar los kiwis con cuchillo o se puede hacer usando una cuchara, hay que cortarlos a la mitad y pasar la cuchara entre la pulpa y la cáscara para separarlas. De esta forma no se desperdicia fruta.
  2. Colocar la fruta ya pelada en un bol y proceder a triturar. Puedes utilizar un pisa puré o, si lo prefieres con más textura, ayudarte de un tenedor.
  3. Añadir el azúcar y el zumo de limón a la mezcla. Estos serán los encargados de resaltar y equilibrar el sabor de la fruta.
  4. Dejar reposar esta la mezcla un mínimo de 2 horas. Si tienes tiempo, permitir que repose toda la noche, el sabor se intensificará.
  5. Cocinar a fuego medio, remover constantemente con una cuchara de madera para que todos los sabores se integren de forma armoniosa y no se pegue al fondo.
  6. Cuando la mermelada empiece a espesar, dar el toque final a la textura. Triturar ligeramente con un mixer o batidor de mano hasta alcanzar la consistencia deseada.
  7. Continuar cocinando un poco más. Para comprobar que está en su punto perfecto, pasar una cuchara de madera por el fondo de la olla: si la mermelada se divide y tarda en juntarse está lista.
  8. Envasar la mermelada caliente en frascos de vidrio previamente esterilizados. Tapar inmediatamente y colocar boca abajo hasta que enfríe. Esto ayudará a crear el vacío y conservar la mermelada por más tiempo.
Envasado y etiquetado:
    Método 1 (baño maría tradicional)
    1. Esterilizar los frascos y tapas antes de usarlos.
    2. Envasar la mermelada aún caliente en los frascos también calientes.
    3. Cerrar bien y cocinar nuevamente al baño maría durante 20 minutos.
    4. Dejar enfriar, etiquetar y guardar en un lugar fresco y oscuro.
    Método 2 (creación de vacío)
    1. Esterilizar los frascos.
    2. Envasar la mermelada caliente, cerrar con fuerza y colocar los frascos boca abajo hasta que se enfríen por completo.

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