Hoy viajamos a la rica gastronomía española para preparar el Pan de Calatrava casero. Este postre es un verdadero ejemplo de cocina de aprovechamiento, transformando las magdalenas que ya no están frescas en una delicia tradicional y cremosa.
Esta receta, que combina la sencillez de un flan con la textura de un pudin, es una contribución de nuestra amiga Mercedes, quien nos trae el sabor auténtico de Albacete. Es un postre que evoca recuerdos de abuelas y cocinas llenas de aroma dulce.
La magia reside en la sencillez de sus ingredientes:
- El corazón del sabor: la base es la leche, el huevo y el azúcar (o caramelo). Esta sencilla trinidad es la que otorga al postre su sabor dulce, reconfortante y similar al de un flan perfecto.
- El toque especial: es el pan duro (o bollería) desmigado. Este ingrediente absorbe la mezcla líquida, aportando una textura única que lo diferencia del flan tradicional.
- La textura cremosa: el horneado al baño María es esencial. Este método garantiza una cocción lenta y uniforme que da como resultado un interior increíblemente suave y sedoso, con un toque de consistencia que lo hace especial.
Origen e Historia
El Pan de Calatrava es de origen disputado, asociado a la provincia de Murcia o a Castilla-La Mancha. El nombre hace referencia a la Orden de Calatrava, una orden militar medieval. Aunque no hay un relato directo, se atribuye su elaboración a los monjes del Campo de Calatrava (Ciudad Real), quienes lo creaban para ocasiones especiales, siendo hoy una deliciosa representación de la cocina manchega.
¿Con qué lo acompañamos?
El Pan de Calatrava, siendo un postre rico por sí mismo, se acompaña tradicionalmente con:
- Salsas: un poco de caramelo líquido extra o un toque de miel.
- Toppings: nata montada o helado de vainilla.
- Extras: frutos secos picados (nueces o almendras) para un toque crujiente.
Y recuerda: ¡El Pan de Calatrava es un trozo de historia y dulzura que se derrite en cada cucharada!

Pan de Calatrava casero
Instrucciones
- Colocar la leche, la rama de canela y la piel de limón en una olla.
- Calentar la mezcla hasta que rompa a hervir.
- Retirar del fuego, tapar y dejar infusionar por completo hasta que esté fría.
- Colar la infusión y reservar.
- Poner el azúcar y un chorrito de agua en una sartén.
- Cocinar a fuego medio sin remover con utensilios; solo rotar la sartén para integrar el azúcar derretido.
- Vigilar hasta que adquiera un color dorado intenso (¡evitar que se queme para que no amargue!).
- Volcar el caramelo inmediatamente sobre el molde y bañar cuidadosamente las paredes. Reservar.

- Desmigar o trocear las magdalenas o el pan duro en pequeños pedazos. Reservar.
- Batir en un bol grande los huevos con el azúcar hasta que se integren.
- Incorporar la infusión de leche fría y batir hasta obtener una mezcla homogénea.
- Agregar los trozos de magdalenas a la mezcla líquida y remover suavemente.
- Verter la preparación en el molde caramelizado.

- Precalentar el horno 180°C
- Hornear el Pan de Calatrava al baño maría (colocar el molde dentro de otro con agua) durante, aproximadamente, 1 hora o hasta que, al pincharlo, salga limpio.

- Dejar enfriar por completo a temperatura ambiente.
- Refrigerar al menos 4 horas (idealmente, toda la noche).
- Desmoldar con cuidado y servir bien frío.


Deja un comentario