Si hay una receta que te devuelve a la infancia y sabe a hogar, son las croquetas de la abuela. Hoy rescatamos una auténtica joya de la cocina tradicional: las Croquetas de pollo de la Abuela Paquita, rellenas con un toque de bacon ahumado para hacerlas inolvidables.
Un tesoro de sabor y textura
El exterior crujiente y dorado revela una bechamel suave, cremosa y repleta de sabor. El secreto está en la mezcla del pollo sazonado a fuego lento, con trocitos de panceta o bacon ahumado. Cada croqueta es un tesoro de sabor y un bocado de pura nostalgia. ¡Son perfectas para cualquier reunión familiar o para darte un capricho!
Del rey Sol a la mesa de Paquita
La historia de las croquetas es tan rica como su bechamel. Este manjar tiene sus raíces en la alta cocina francesa del siglo XVIII, inspiradas en los quenelles de la corte de Luis XIV. El nombre croquette viene de la palabra francesa croquer, que significa «crujir», haciendo honor a esa textura exterior. Con el tiempo se popularizó por toda Europa y adaptándose a los ingredientes locales. En España, las croquetas caseras de pollo se convirtieron en el plato estrella, y la abuela Paquita perfeccionó su versión añadiendo ese irresistible toque ahumado que las hace tan especiales.
¡Prepara estas croquetas hoy y mantén viva la tradición culinaria de la familia!

Croquetas de pollo: receta de la abuela Paquita
Instrucciones
- Picar las pechugas de pollo finamente a cuchillo formando dados pequeños, sin triturar completamente, y reservar.
- Cortar la panceta o bacon en tiras delgadas y reservar.
- Picar la cebolla en cubos pequeños y pochar hasta que esté transparente.

- Agregar la panceta picada y sofreír hasta que la grasa comience a dorarse. Sofreírla solo hasta que la grasa pierda el color blanco, sin dejar que se tueste.
- Incorporar el pollo troceado y remover para que se cocine parejo, evitando que los trozos se unan.
- Cuando el pollo esté cocido, agregar la harina y mezclar bien.
- Incorporar la leche caliente poco a poco, removiendo constantemente hasta lograr una masa cremosa y homogénea. La leche caliente evita cambios bruscos de temperatura y facilita que la masa se integre mejor.
- Rectificar la sal al gusto.
- Dejar enfriar completamente antes de armar las croquetas.ca
- Batir los huevos en un bol y colocar el pan rallado en un plato.
- Tomar pequeñas porciones de masa con una cuchara y dar forma a las croquetas.

- Pasar cada una por huevo batido y luego por pan rallado, cubriéndolas bien.
- Calentar bien antes de freír abundante aceite, hasta que esté bien caliente, pero sin que humee. El aceite bien caliente evitaque las croquetas absorban demasiada grasa.
- Freír las croquetas, girándolas para dorarlas por todos lados.
- Retirar y colocar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Dejar enfríar unos minutos y servir.

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Tips
- Sustituir el pan rallado por panko, el pan rallado japonés, para lograr una textura más crujiente.
- Usar también corn flakes sin azúcar triturados durante unos segundos, o colocarlos en una bolsa y machacarlos con un palote o martillo de cocina para un rebozado diferente.
- Puedes hacerlas en freidora de aire como opción más ligera: quedarán igual de doradas y sabrosas.


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