Te invito a preparar una exquisitez que combina lo crujiente y lo cremoso en un solo bocado: la Tarta de champiñones, brócoli y flan salado con masa Philo. Esta tarta es una fusión de ingredientes que gustará a todos tus invitados y que se ve increíblemente elegante.
La masa filo envuelve el relleno cremoso, delicado y crujiente, creando un contraste maravilloso. Es una receta sencilla de elaborar, pero con un resultado final que parece sacado de una pastelería francesa. ¡Manos a la obra!
La magia reside en el contraste de texturas y el equilibrio salado:
- El corazón del sabor: Es la combinación de champiñones y brócoli, salteados previamente. Aportan una riqueza terrosa y toques verdes y frescos que contrastan con la base cremosa del flan.
- El toque especial: La masa filo, fina y frágil. Sus finas capas, doradas al horno, contrastan maravillosamente con el relleno, aportando un crujido delicado y ligero.
- La textura cremosa: El flan salado (la mezcla de huevos y lácteos) es la clave. Rellena los huecos entre las verduras, quedando suave y sedoso tras el horneado, un verdadero deleite en el centro de la tarta.
Origen e historia
La masa filo tiene su origen en Anatolia (Turquía y Grecia), y es una técnica milenaria para estirar masas finas. Por su lado, el flan salado o quiche es un plato emblemático de la región de Lorena en Francia, que se popularizó globalmente por su versatilidad para personalizar rellenos con ingredientes locales.
¿Con qué la puedes acompañar?
Esta tarta es muy completa, pero puedes acompañarla para realzar su sabor:
- Ensalada: Una ensalada de hojas verdes frescas con un aderezo de vinagreta balsámica simple.
- Salsas: Un poco de pesto o un ligero coulis de tomate y albahaca.
- Extras: Una copa de vino blanco seco o un buen tinto joven.
¡El secreto de un gran plato salado está en que lo cremoso se encuentre con lo crujiente!

Tarta de champiñones, brócoli y flan salado con masa Philo
Instrucciones
- Lavar y cortar los champiñones.
- Calentar un chorrito de aceite en un sartén, agregar los dientes de ajo fileteados y luego los champiñones.
- Saltear hasta que estén tiernos y suelten su jugo. Reservar.
- Lavar y picar finamente las flores del brócoli. Reservar.
- Calentar la leche (esto evita que se formen grumos en la bechamel). Reservar.
- Picar la cebolla en trozos pequeños.
- Rehogarla en un poco de aceite hasta que se vea transparente.
- Agregar la harina y remover continuamente hasta que tome un ligero color tostado.
- Incorporar la leche caliente poco a poco, mezclando sin parar hasta que la salsa espese.

- Retirar del fuego y añadir los champiñones y el brócoli.

- Mezclar bien y reservar.
- En un bol, batir los huevos junto con la nata, el orégano, la sal, la pimienta, la nuez moscada y el queso rallado. Reservar.
- Cortar tiras de masa filo de unos 10 cm de ancho.
- Pintar cada tira con mantequilla derretida y superponer tres capas una sobre otra.
- Rellenar con la mezcla de verduras y bechamel.
- Enrollar cuidadosamente formando cilindros, cuidando que no se escape el relleno.

- Forrar un molde desmontable (preferiblemente cubierto en la base con papel de horno o de aluminio para evitar filtraciones) y colocar los rollos uno junto a otro hasta cubrir toda la superficie.
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Hornear durante 15 minutos, hasta que los rollos estén dorados.
- Retirar del horno y verter con cuidado la mezcla de huevos sobre la tarta.

- Volver a hornear durante 30 minutos o hasta que, al pinchar, el cuchillo salga limpio.
- Dejar enfriar unos minutos antes de desmoldar.
- Servir tibio o a temperatura ambiente, acompañado con una ensalada verde o una salsa de yogur.


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