Hay platos que son mucho más que comida; son un billete de vuelta a la infancia. Hoy compartimos el tesoro de la cocina de mi hogar: el Arroz con tomates casero al estilo de mi madre. Es una receta sencilla, humilde y llena de ese sabor profundo y auténtico que solo la paciencia y el cariño saben darle.
Sabor profundo y recuerdo en cada bocado
Este arroz es pura calidez y muy saludable. Su secreto reside en la cocción lenta y paciente:
- El corazón: los tomates frescos y maduros se cocinan suavemente con ajo, aceite de oliva y un buen caldo.
- La esencia: este proceso lento impregna cada grano de arroz con la dulzura natural y la acidez equilibrada del tomate.
El resultado es un plato que reconforta el alma y revive los sabores más queridos de mi infancia en cada cucharada. ¡Una forma deliciosa de rendir homenaje a la cocina de nuestras raíces!
Un clásico Mediterráneo y Latino sin fronteras
El arroz con tomates es un plato que cruza continentes. Su origen es tan humilde como universal, encontrando raíces en casi todas las cocinas del Mediterráneo y América Latina, donde el arroz y el tomate son ingredientes básicos y accesibles.
Desde España e Italia hasta Cuba y República Dominicana, versiones de este plato han surgido de forma paralela como comidas caseras, aprovechando los ingredientes frescos y el tomate maduro de temporada. Es una preparación sencilla, sabrosa y nutritiva que ha evolucionado como la forma perfecta de alimentar a la familia.
¡Prepara este Arroz con tomates hoy y disfruta de un bocado de tu propia historia familiar!

Arroz con tomates receta de la abuela Angela
Instrucciones
- Lavar y picar los tomates en trozos medianos.
- Colocar un poco de aceite en una olla y calentar a fuego medio.
- Agregar los ajos cortados en láminas y dejar que se ablanden suavemente, sin que lleguen a dorarse; deben quedar tiernos y blancos.
- Añadir los tomates picados y mezclar bien.
- Remover con una cuchara de madera para que los tomates vayan soltando su jugo y se ablanden lentamente.
- Comprobar la acidez del tomate; si resulta muy ácido, agregar una pizca de azúcar, mezclar y probar nuevamente. Si aún conserva acidez, añadir otro poquito de azúcar y volver a mezclar.
- Agregar el arroz y remover bien para que se impregne del sabor del tomate.
- Incorporar el caldo poco a poco, en tres veces, removiendo cada vez para que el arroz absorba el líquido de forma uniforme.
- Salpimentar al gusto y cocinar hasta que el arroz esté en su punto: ni duro ni demasiado blando.
- Si al probarlo aún no está listo y el líquido se ha consumido, agregar un poco más de caldo, mezclar y seguir cocinando hasta que quede tierno.
- Retirar del fuego y dejar reposar tapado durante 5 minutos para que los sabores se asienten.
- Servir con un toque personal: espolvorear queso rallado por encima o añadir un chorrito de aceite de oliva virgen para realzar su aroma.


Deja un comentario